Volver al índice  

"El suicidio y el canto: cantos de las mujeres afganas" de Said Bahodine Majruh

Traducción: Clara Janés

Página anterior  Página siguiente

 

Nº 7

 

Invierno 2001

 
 
 

 

 

 

 

 

Ya está aquí el maldito gallo y su triste canto de partida,

Y mi amante se va como un pájaro herido.

 

i

 

A tu lado soy hermosa, boca tendida, brazos abiertos.

Y tú, como un cobarde, te dejas mecer por el sueño.

 

i

 

Dame la mano, amor mío y partamos a los campos

Para amarnos y caer juntos bajo las cuchilladas.

 

i

 

Vuelve acribillado por las balas de un tenebroso fusil, amor,

Yo coseré tus heridas y te daré mi boca.

 

i

 

¡Rápido, amor mío, quiero ofrecerte mi boca!

La muerte ronda por la aldea y podría llevárseme.

 

i

 

Mi amor, abre mi tumba y contempla

El polvo que cubre la hermosa ebriedad de mis ojos.

 

i

 

En secreto ardo, en secreto lloro,

Soy la mujer pashtuna que no puede desvelar su amor.

 

i

 

Tómame primero entre tus brazos, estréchame,

Solamente después podrás anudarte a mis muslos de terciopelo.

 

i

 

Uno muere de deseo de verme un instante,

El otro me echa de la cama diciendo que tiene sueño.

 

i

 

¡Aprende a comer mi boca!

Coloca primero los labios, luego fuerza dulcemente la línea de mis dientes.

 

i

 

Dios, ahora puedes volverme ciega:

Partido mi amante, no deseo ya ver otros rostros.

 

i

 

Hermanas mías, anudaos los velos como cinturones,

Tomad los fusiles y partid hacia el campo de batalla.

 

i

 

Si no traes una herida en el pecho,

Seré indiferente, aunque lleves la espalda agujereada como un colador.

 

i

 

Si me amas de verdad, amor mío,¡ parte a liberar nuestra tierra! Para siempre te pertenecerá mi boca exquisita y tierna. 

 

i

 

El “pequeño horrible” no hace nada, ni el amor ni la guerra.

Por la noche, en cuanto tiene el vientre lleno, sube a la cama y ronca hasta el alba.

 

 

i

 

Abre una brecha en el muro y bésame la boca,

El “pequeño horrible” es albañil y sabrá repararla.

 

 

i

 

Si no sabías amar,

¿Por qué has despertado mi corazón dormido?

 

 

i

 

Amor mío ven a saciar

al alazán de mi corazón que ha roto todas sus bridas.

 

 

i

 

Montañas nos separan ahora,

Sólo los pájaros serán nuestros mensajeros, y sus cantos los presagios.  

 

i

 

Mi amante prefiere los ojos color de cielo

Y yo no sé dónde esconder los míos color de noche. 

 

i

 

Tu amor es agua, es fuego.

Llamas me consumen, olas se me tragan.

 

i

 

Si mi amante muere, ¡que sea yo su mortaja!

Así nos desposaremos juntos con el polvo.

 

 

i

 

Un mártir es como un relámpago que brilla y se extingue.

El que muere en su casa no hace más que deshacer el lecho.

 

 

i

 

Para ti el polvo, pero nunca más mi boca:

Te escondiste cuando los hombres partieron al combate.

 

 

i

 

Ve a luchar a Kabul, amor mío,

Por ti conservaré intactos mi cuerpo y mi boca.

 

 

i

 

¡Oh recuerdo de mi amado, eres tú mi verdadero amante!

No me abandonas, y alivias mi corazón.

 

 


 

 

 

 
 

Contacte con el autor

      Volver al índice Página anterior  Página siguiente