Salivo
mascullo
rumio
y
pienso en si las cosas son mejores que antes
yo
no sé muy bien
esa
es la verdad
cómo
deben ser las cosas
sólo
sé que ahora no hay una casa inglesa
ni
la hierba mojada en la estación del tren
yo
pienso
yo
mastico
yo
recuerdo
en
nombre de qué rostros
esta
larva distrae mi osamenta
estoy
ahora en la ola batiente
en
esos santos días de la desesperación
no
hago equilibrio en un puente amarillo
algunos
precipicios duelen menos que ayer
pero
también es cierta la memoria intrigante
la
rota parsimonia de un pez que llora en un río seco
o
la fiebre sangrante
o
la sangre impotente
si
me preguntan cómo están las cosas
diré
que nunca me sentí tan ajena
como
cuando blasfemo
que
alguien
no
sé quién
debería
estar entre las cosas
tal
vez tú deberías estar entre las cosas
parado
en el portal de la casona inglesa
con
los pies embebidos en la hierba mojada
con
la vista perdida en el clamor de un tren
que
las cosas están mejores que antes
es
una afirmación que no comprendo
el
pasado es un adolescente
y
estos instantes sufren de vejez prematura
tal
vez me ponga los zapatos azules
y
salga a recorrer los puentes amarillos
surgirá
un terremoto
caeré
con todo el peso sobre la hierba
sobre
tu portal
sobre
el techo del tren
y
no tendré remedio
yo
nunca sabré de qué cosas
están
hechas las cosas