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LAS
TRES DOCTRINAS
El
problema de la historia del acordeón se plantea hasta principios del
siglo XX. Ya a partir del 1829 las fuentes son mucho más claras y la
doctrina es unánime. Sin embargo, antes de esa fecha, ¿qué era el
acordeón?, ¿era un instrumento de origen europeo?, ...
Analizando
las diversas teorías destacan tres:
1ª)
La primera teoría señala que su origen se encuentra en la Edad Media,
donde parece que existía un instrumento muy utilizado que consistía en
un pequeño órgano portátil. La existencia de este instrumento se
conoce por algunas reproducciones como son vidrieras de catedrales,
tapices y lienzos en los que puede verse algún músico apoyando el
instrumento en su antebrazo izquierdo y accionando el fuelle mediante la
mano izquierda, mientras que con la derecha pulsaba un pequeño teclado.
2º)Esta
segunda teoría parece situar su origen a finales del siglo XVIII, hacia
el 1777, cuando Père Amiot introdujo en Europa conocimientos musicales
chinos para el empleo del sistema de lengüetas en la construcción de
órganos y otros instrumentos como la "HAECKEL´S
PHYSHARMONICA", cuyo primer ejemplar fue construido en Viena el
1818. Este instrumento según la doctrina es el origen de nuestro acordeón.
Pero
tal teoría no parece muy convincente. Podríamos señalar que el primer
acordeón moderno es de esta fecha, pero es de suponer que antes habría
algún intento de combinar fuelle y lengüetas; y si no es así, dado el
desconocimiento en occidente de las lengüetas, podríamos indagar en
oriente acerca del posible origen.
3º)La
tercera teoría parte de la concepción del acordeón como el
instrumento más pequeño de los del género del órgano; esto es, un
instrumento con teclado y producción mecánica del viento.
Su
origen lo sitúan en la creación de Eschembach, quien basándose en un
pequeño aparato llamado "Tipótono",
inventado en París por un mecánico llamado Pinsonnat, reunió varias
lengüetas, afinadas convenientemente formando escala, pasándola rápidamente
a través del soplo de la boca.
1.
TESIS. LOS ELEMENTOS; EL HIDRAULUS, EL ARMONIO
Estas
son las tres teorías principales sobre el origen de este instrumento;
sin embargo, analizando tales teorías y observando la idea central
sobre la que giran las tesis, podemos observar que la primera teoría se
basa en el fuelle y en el teclado, considerándolos como los elementos
caracterizadores del instrumento. La segunda y tercera teoría se basa
en la lengüeta.
Todo
esto suscita una pregunta cuya solución es previa y necesaria para
comenzar la investigación histórica del instrumento: ¿qué elementos
han de darse para que un determinado instrumento sea considerado un
acordeón?
Según
la primera tesis, los elementos son el fuelle y el teclado; mientras que
para las otras dos teorías, el elemento principal viene a ser la lengüeta.
En
nuestra opinión, no hay un elemento central que caracterice al acordeón;
sin embargo, hay una serie de características que nos pueden servir de
punto de arranque, como:
VIENTO:
ya que el acordeón es un instrumento de viento al precisar de este
elemento para lograr el sonido.
FUELLE:
como parte central e imprescindible que viene a lograr el primer
elemento (viento).
LENGÜETAS:
elemento imprescindible para que en contacto con el aire se consiga la
vibración, y el consiguiente sonido.
Otros
elementos como el teclado, etc..., no son piezas imprescindibles, ya que
partimos de la concepción de que hay instrumento cuando hay sonido. El
teclado permite la pluralidad de sonidos, la polifonía; pero, con la
simple existencia de una lengüeta y el mecanismo para aprovechar el
aire (fuelle) es suficiente para producir un sonido y con ello un
instrumento.
En
este sentido, partiendo del elemento físico externo característico del
acordeón, el fuelle, podríamos remontarnos al siglo II, época en la
que se le incorpora al hidraulus el fuelle manual.
Según
los documentos históricos, el hidraulus era un complejo instrumento
formado en un principio por tubos de una gran flauta de pan, y un
teclado rudimentario, así como por un ingenioso mecanismo hidráulico
que suministraba el aire a presión constante. Este instrumento fue
inventado por el griego alejandrino Ktésibios hacia el año 259 a.C.,
pasando más tarde a la Roma imperial.
Hacia
en siglo II el suministro de aire del hidraulus original fue sustituido
por un fuelle manual. Tal instrumento gozó de una gran difusión en
Bizancio, llegando a ser un instrumento que participaba en los toques
imperiales .
Este
hidraulus ha sido considerado como el primer órgano del nuevo
occidente; sin embargo, consideramos que desde la aplicación del fuelle
para el logro del sonido (en este caso no por medio de lengüetas, sino
de tubos), este mecanismo planteó la posibilidad de desarrollarlo y
aplicarlo a otros medios posteriores como la lengüeta. En este sentido
consideramos el hidraulus como el posible "inspirador" (que no
significa origen) del futuro acordeón.
Posteriormente
en la Edad Media la aplicación del fuelle siguió ligada a los tubos
con instrumentos como el órgano medieval portátil, que era
"portado" en bandolera y se accionaba con una mano mediante un
fuelle pequeño mientras que la otra mano actuaba sobre el teclado. Este
instrumento lo hemos mencionado al hablar de la primera teoría, llamándolo
también hidraulus, a pesar de tratarse de un instrumento evolucionado
del mismo. Sin embargo, al variar muy poco en esencia hemos mantenido el
término.
Desde
el momento en el que el fuelle pasa al mecanismo de las lengüetas,
podemos hablar de acordeón, y ello se producirá el 1777, cuando Père
Amiot introduce este sistema que según las fuentes provenía de China,
lo que nos suscita la duda acerca de un posible origen asiático. Sin
embargo, tal investigación resulta más que difícil por el
desconocimiento en occidente de la cultura china.
2.
ORÍGENES: ÓRGANO DE BOCA; LA LENGÜETA LIBRE; PRINCIPIO SONORO.
Parece
ser que el origen de la lengüeta debe situarse en Asia, donde este
principio era conocido desde miles de años atrás, ya que se aplicaba
en los órganos de boca.
El
órgano de boca es un instrumento único en su género, característico
del Extremo Oriente, incluido el Sudeste Asiático y parte de Indonesia.
Según P. Monichon, representa "por si sólo el símbolo de una
antigua civilización... la pureza de sus líneas, la sencillez de su
fabricación, la ciencia que ha dirigido la afinación de sus láminas,
la delicadeza de los sonidos que emite, todo contribuye a hacer en él
una pura obra maestra en la que se funde el empirismo y la reflexión de
varios siglos". El órgano de boca constituye el primer aerófono cuyo
funcionamiento se basó en el principio de la lengüeta libre; su
invención es atribuida al emperador chino Nyu-Kwa, en el III milenio
antes de nuestra era, pero la sustitución de la lengüeta de caña por
la lengüeta metálica data, según algunos autores, de unos 2700 años
a.C., durante el reinado del emperador Hang-Si. A pesar de esta tradición
, la existencia del instrumento no aparece mencionada, hasta unos 1100 años
a.C. en el libro de cantos; y el órgano de boca más antiguo que ha
llegado hasta nosotros, data del siglo VI. Parece que fue en esta época
cuando su uso estuvo más generalizado. Podemos encontrarlo sobre todo
en Persia con el nombre de "Mustag chino" en figuras pictóricas del
siglo VII que muestran órganos de boca de construcción elaborada. El
órgano de boca penetró en occidente en época muy tardía siendo
importado en la segunda mitad del siglo XVIII, en San Petesburgo, donde
el físico Klatzenstein estudiaba el funcionamiento de la lengüeta
libre y que sugirió introducirla en el órgano europeo.
El
primer órgano de lengüetas libres fue construido por G. J. Vogler en
Darmstadt. A partir de 1800 se creó una familia completa de
instrumentos de lengüeta libre metálica, especialmente el
"Mundharmonika" de F. R. Buschman en Berlín, en 1821, y después la
armónica, el acordeón y el armonio.
Hablando
en general, el órgano de boca consta de 3 elementos: un depósito de
aire, unos tubos fijados en él y unas lengüetas metálicas en el
extremo inferior de dichos tubos. El depósito es una especie de cámara
de aire en forma de calabaza, de madera labrada o de marfil (mide entre
6 y 10 cm. de diámetro, y su parte inferior, más estrecha, de 3 a 5
cm., con una altura que oscila entre 5 y 8 cm. Pero estas dimensiones,
que son las del instrumento chino, pueden variar según las regiones);
presenta una boquilla lateral más un tubo corto en forma de cuello de
oca; o simplemente un tubo recto de bambú. Esta boquilla permite al músico
introducir el aire en la cámara en la cual se almacena. Los tubos de caña,
de bambú o de madera, tienen distintas longitudes (entre 10 y 40 cm. de
altura, a veces más) y su número varia de unos modelos a otros (aunque
por lo general suelen ser entre 6 y 17); están unidos verticalmente e
insertados en la parte superior de la cámara de aire; cada uno de ellos
lleva un pequeño agujero circular –en un lugar preciso y en la parte
externa- y una estrecha hendidura situada cerca del extremo superior. En
el extremo inferior de los tubos (la parte que queda dentro de la cámara
de aire) hay unas lengüetas finas y muy sensibles de cobre o latón.
Estos tubos son biselados con un plano al cual se adaptan las lengüetas
(hay que recordar que la lengüeta libre es la lengüeta de un órgano
de boca que se recorta en una plaquita metálica, normalmente de plata,
que no sobrepasa las 12 o 15 centésimas de milímetro).
El
instrumento puede tocarse de pie o sentado, apretando el cuenco con las
palmas de la mano y dirigiendo los tubos hacia arriba. El músico sopla
o aspira por la boquilla al tiempo que actúa sobre los agujeros de los
tubos con los dedos de ambas manos. Vemos como el funcionamiento del órgano
de boca está basado en un fenómeno aerodinámico llevado a cabo
minuciosamente: en los tubos el aire no se dirige de abajo arriba; sino
de arriba abajo; en lugar de penetrar directamente en los tubos, pasa a
un lado produciendo un vacío parcial en el depósito, y de esta manera
el aire exterior, se introduce en los tubos por arriba. Como hemos
visto, un tubo sólo suena cuando está tapado. Si simultáneamente se
tapan varios agujeros obtendremos un acorde , por lo cual el
instrumento puede emitir una serie de acordes para acompañar a las
melodías. Cuando se toca solo, el bordón que hace de tónica refuerza
la melodía de forma continuada.
Hay
dos grandes tipos de órganos de boca de los cuales todos los demás no
suponen sino réplicas más o menos simplificadas: en la primera categoría
se sitúan los instrumentos con los tubos agrupados formando un haz; en
la segunda, figuran aquellos cuyos tubos se encuentran dispuestos en dos
filas paralelas más o menos divergentes. Más de un organólogo los ha
comparado con la doble forma "en haz" o "en balsa" que adopta la
flauta de pan ; el parentesco entre esta última, más antigua, y el órgano
de boca "en haz" se encuentra en Indonesia en su forma más
primitiva, y en los países de Extremo Oriente mientras que el tipo "
en balsa" ocupa una zona geográfica intermedia como son diversos países
del Sudeste Asiático a partir de las fronteras orientales de la India.
3.
LOS ÓRGANOS DE BOCA EN HAZ
Entre
los diversos mitos de creación de los instrumentos musicales los
antiguos chinos reservaron un lugar preferente al Sheng. Su clasificación
instrumental se basaba en los materiales utilizados en la fabricación;
materiales más mágicos que acústicos. Por ello, la calabaza es la
materia del órgano de boca, instrumento fijo de acuerdo con el cual debían
regularse todos los demás. El órgano de boca representa además, el
instrumento sintético por excelencia en el cual quedan expresados en
forma alegórica los reinos mineral (lengüetas metálicas), vegetal
(tubos de bambú, cuencos de madera) y animal (embocadura en forma de
cuello de oca).
El
Sheng suele estar compuesto por 17 tubos de bambú de distinta longitud,
de los cuales el más largo puede llegar a medir unos 50 cm., y
colocados en círculo. En principio se encuentran enfrentados dos a dos,
los más pequeños pegados y los más grandes simétricamente separados.
Todos ellos se juntan en la cámara de aire, que es de madera labrada, y
lacada en su parte externa. El Sheng es el único instrumento chino
afinado por semitonos que permite emitir simultáneamente –además de
las notas dobles a distancia de cuarta y de quinta- tres o cuatro notas
e incluso más. La extensión abarca desde el La 3 al Mi bemol 5, es
decir, una octava y media aproximadamente, siendo utilizada la escala
pentatónica (por ejemplo: La, Si, Re, Mi, Fa sostenido). La sonoridad
es de una delicadeza extrema y el timbre suave y velado. Especialmente
apropiado para las orquestas de Corte o de teatro en las que los acordes
prolongados del Sheng acompañan el canto de forma admirable.
Los
modelos japonés y Coreano son casi idénticos al instrumento chino: el
Sho de Japón, también con 17 tubos de bambú, lleva un depósito de
aire cuya parte superior (por la que penetran los tubos) aparece
cubierta por una placa de cuerno de bisonte de mar o de búfalo. Los
tubos están colocados de dos en dos formando un círculo; producen los
sonidos siguientes: Fa sostenido 5, Sol 4, Fa sostenido 4 , Mi 4, Do
sostenido 4 , Sol sostenido 4, Si bemol 3, Do sostenido 5, Si 4, La 4,
Re 5, La 3, o, Do 4; en la actualidad se utilizan once acordes en el género
"gagaku" cada uno de los cuales hace vibrar juntamente de 5 a 7
tubos. El órgano de boca es el instrumento armónico por excelencia de
Japón, con sus sonoridades dulces y algo veladas; es, por otra parte,
un instrumento noble, estrictamente reservado a la interpretación de música
imperial. El KLEDI de Borneo presenta la misma disposición circular de
tubos, cuyo número no supera los seis (5 melódicos y un bordón),
siendo este el modelo más primitivo de órgano de boca perteneciente al
primer tipo descrito hasta el momento.
4.
LOS ÓRGANOS DE BOCA EN FORMA DE BALSA
El
KHEN, verdadero instrumento nacional de Laos (que también podemos
encontrar al norte de Birmania), ilustra al segundo de los tipos de órganos
de boca: presenta una doble fila de tubos de bambú paralelos formando
una red plana de una longitud que oscila entre uno y tres metros. Esta
red pasa a través de la cámara de aire, bastante estrecha y
construida, por lo general, de madera labrada o de marfil. En este caso,
puede considerarse que se trata de dos balsas situadas una a continuación
de otra, atravesando de parte a parte la cámara de aire. El número
total de tubos (generalmente 14 o 16) puede llegar a 26. Hay que hacer
notar que las lengüetas de este instrumento son cuneiformes, así que a
pesar de su tamaño estos órganos de boca resultan lo bastante ligeros
incluso para ser transportados por niños. Su sonoridad es más redonda
que la de los instrumentos chinos y japoneses, y su técnica
interpretativa se presta a virtuosismos polifónicos.
No
hay duda de que el Khen supone la forma más evolucionada de órgano de
boca con filas de tubos. Los otros modelos son variantes simplificadas
de este: el MBUAT vietnamita (que también aparece en Camboya) presenta
solamente 6 tubos de bambú instalados en dos grupos divergentes (uno de
4 tubos y otro de 2) por lo que el instrumento adapta la forma de V; las
lengüetas son de bambú. Encontramos el mismo modelo de órgano de boca
en forma de V en Bangladesh (antigua Bengala oriental): el número de
tubos es, en este caso, más variable. El KYEN, o FULU, del norte de
Laos y de Birmania, adopta la forma de V o de X: en este último caso
las dos filas de tubos se cruzan en el interior de la cámara de aire y
se prolongan por encima de esta. Conviene destacar la presencia en algún
instrumento de este tipo de fundas de bambú que cierran en el extremo
superior de los tubos, en tanto que a la altura de algunos agujeros se
colocan envolturas también de bambú: según A. Schaeffner se trata de
resonadores o bien de formas mixtas de bordón y sordina.
También
hay órganos de boca en Bangladesh, en Birmania y en el Vietnan central,
que llevan un solo tubo del tamaño de un hombre. Se dividen en dos
variedades: los que utilizan este tubo únicamente como bordón, y
aquellos que por tener varios agujeros pueden ser comparados con el
clarinete (aunque se trate de instrumentos de lengüeta libre). Estos órganos
de boca, tienen una embocadura perpendicular a la dirección vertical
del tubo, y la cámara de aire, que es una calabaza alargada, está
situada hacia la mitad del mismo.
En
cuanto a los órganos de boca en occidente, ya hemos visto como se
introdujeron hacia la segunda mitad del siglo XVIII y los diversos
experimentos que impulsó. Sin embargo, es muy posible que la historia
occidental de los instrumentos de lengüetas libres tenga también otro
aspecto. Por ejemplo, Klier, una muy notable autoridad en esta materia,
ha sugerido que los instrumentos austriacos y alemanes de 1818-1821,
gracias a los cuales los populares instrumentos de esta clase vieron por
primera vez la luz pueden que le deban menos a las lengüetas libres de
metal que se soplan que a las que se pulsan. Hay dos tipos que usan este
tipo de ejecución: el "sansa africano", cuyo posterior equivalente
puede que sea la caja de música suiza, y la "guimbarde" europea o
arpa hebrea.
Las
guimbardes compuestas que poseían hasta 6 lengüetas de diferente
afinación se construyeron en Austria y hacia 1814 un fabricante bávaro,
Eschenbach, experimentó con una versión de teclado de lengüetas
pulsada (aunque un modelo posterior suyo tenía fuelles). Por
consiguiente, sigue siendo una pregunta sin respuesta hasta que punto se
concibieron los instrumentos soplados como Sheng perfeccionados o
Guimbardes de soplo. La verdad puede que contenga elementos de ambos
tipos, al tiempo que también la costumbre de tocar melodías con una
corteza de abedul sostenida frente a la boca, que se sabe se practicaba
en las montañas de Harz, sugiere otro posible precursor.
Hasta
aquí hemos analizado la aparición de uno de los elementos
fundamentales del acordeón como es la lengüeta, que como hemos podido
apreciar parece tener un origen oriental. Para terminar con este
apartado de los orígenes, supuestos orígenes por la falta de fuentes
contrastadas cabe mencionar un instrumento que históricamente se ha
emparejado al acordeón, incluso llegando a decirse que el origen de
ambas era similar. Este instrumento es el armonio.
Sin
embargo, es inconcebible la doctrina de que el armonio es el origen del
acordeón por errores cronológicos.
El
armonio se inicia el 1842 cuando el parisino A. Fr. Debain (uno de los
promotores del acordeón) ideó un instrumento que iba a conocer el
favor de salones e iglesias donde no había órgano (por ello será
también un "órgano de estudio" y, llegado el caso, un instrumento
complementario en las orquestas de teatro; por ejemplo aparece en la ópera
de Richard Strauss "Ariana en Naxos", donde refuerza la sección de
los vientos).
Tal
instrumento está alimentado por un fuelle y provista de un teclado con
juegos y registros. Es un instrumento complemente distinto al órgano
por estar compuesto de lengüetas libres en lugar de tubos.
A
pesar de estar compuesta de lengüetas su forma, estructura le separa
del acordeón. Tiene el aspecto de un piano recto, compacto y macizo,
lleva un mecanismo de lengüetas libres percutidas por martillos
(llamadas "percusión") accionadas por las teclas. La longitud de
cada lengüeta determina la altura sonora y, gracias a los martillos, el
ataque resulta especialmente rápido y preciso. Las lengüetas vibran
debido a la acción del aire acumulado en un depósito alimentado por
dos fuelles, las cuales quedan conectadas directamente con cada una de
las lengüetas por medio de un dispositivo adecuado. De todo ello
resulta la posibilidad de dosificar con una mayor sutileza la intensidad
sonora. Los fuelles son accionados alternativamente por dos pedales.
El
armonio dispone de un número variable de "registros" distribuidos
sobre el teclado, cada uno de los cuales está dividido en dos semi-registros,
uno para los agudos y otro para los graves, lo cual permite tocar con
cada mano un registro distinto. Hay un refinamiento suplementario que
consiste en las dos rodilleras introducidas con el nombre de "doble
expresión" (son palancas móviles accionadas con las rodillas y que
permiten matizar distintamente los agudos y los graves). Algunos
armonios poseen un doble teclado y pedalero cuyos fuelles están
alimentados por un motor eléctrico. La extensión del instrumento es,
por lo general, de cinco octavas.
Antes
de adentrarnos en la historia más reciente del instrumento, de 1777
hasta nuestros días, donde las fuentes son más claras y contrastadas,
es necesario a nuestro parecer realizar un apunte acerca del tema que
vamos a finalizar.
La
doctrina que sitúa el origen del acordeón en oriente, no es totalmente
cierta, pero tampoco debemos considerarla como una auténtica falacia.
Tal
y como señalamos a la hora de hablar de los elementos fundamentales del
acordeón, este se caracteriza por dos principios: el principio de
producción mecánica del aire por medio del fuelle; y el principio de
la lengüeta.
Es
cierto que la lengüeta es un elemento fundamental en este instrumento;
y también parece ser cierto que este elemento de la lengüeta tiene un
origen asiático. Ahora bien: esto no es óbice para señalar que el
origen del acordeón es asiático; será uno de los elementos
fundamentales del acordeón, la lengüeta, pero no el instrumento en sí
mismo considerado, como una fusión entre el principio de fuelle y el de
lengüeta. A nuestro parecer, el instrumento que de vida al acordeón
actual debe de estar compuesto por esos dos elementos.
Uno
de ellos, la lengüeta, la hemos situado en oriente. Queda el fuelle,
cuyo origen puede no ser estrictamente musical. Podemos encontrarnos con
fuelles manuales, destinados a usos cotidianos diversos y diferentes de
la mera producción musical.
El
estudio del origen del fuelle y su aplicación al lenguaje musical es
uno de los capítulos más interesantes y más difíciles a la hora de
realizar un trabajo de investigación que coloque los pilares de este
instrumento.
En
este trabajo no podemos adentrarnos en tales labores por la falta de
tiempo para llevar a cabo una investigación de tales magnitudes, no sólo
a nivel musical, sino en el ámbito puramente social, cotidiano del que
parece arrancar dicho principio del fuelle.
5.
EL ACORDEÓN A PARTIR DE 1777
En
este fecha de 1777 parece
ser que Père Amiot comenzó a emplear el sistema chino de las lengüetas
para la construcción de órganos y otros instrumentos como la
"Haeckel´s Physharmonica" (Viena, 1818).
Jean
Joseph Marie Amiot [nacido en Toulon, 8-2-1718, muerto en Pekín
9-10-1794] era un misionero jesuita que publicó un estudio sobre la música
china (París, 1779), que constituye el VI volumen de la Mémoires
concernant l´histoire, les sciences, les arts... des Chinois (15 vol.,
París, 1780). Es en realidad la traducción del Ky yo King Chuen de Li-Koang-Ti
(Pekín, 1727).
Sin
embargo, no será hasta el 1821 el momento en el que podemos hablar de
la "creación". Tal año, el berlinés Christian Friedrich Ludwig
Cuschmann (1805-1864) construyó "Aura", y la desarrolló en el
mismo año, añadiendo un teclado de botones y un fuelle manejado con la
mano, bajo el nombre de "Handaeoline".
Estos
primeros acordeones contaban con diez botones e melodía y dos de bajos.
Cada tono tenía su lengüeta y cada botón de la melodía controlaba
dos tonos. Pronto se extendería por toda Europa, donde aparecerían
numerosas agrupaciones orquestales. Dicho acordeón continua siendo
popular hoy en día en Suiza y Austria.
Posteriormente,
el 1829, Cyrillus Demian (1772-1847) construyó en Viena un instrumento
que patentó con el nombre de "Accordion" o "acordeón".
La
construcción la realizó sobre el principio de la guimbarda, que se hacía
vibrar con el soplo. Bien pronto se aumentó el número de lengüetas,
aumentando también el tamaño del aparato, y cuando fue insuficiente el
aire de los pulmones, se le añadió un pequeño fuelle y una serie de
teclas o pistones. Este instrumento portátil, de viento, consiste en
dos pequeños fuelles de mano, a un lado de los cuales está adherida
una tabla que contiene distintas teclas o pistones, según el tamaño
del instrumento. Estos pistones, al comprimirse, abren ciertas válvulas,
que hacen que el viento se introduzca en unos tubitos de metal al fondo
de los cuales corresponden dobles lengüetas, arregladas de tal manera
que producen dos notas, una al dilatar y otra al comprimir los fuelles.
La mano derecha maneja las teclas y la izquierda los fuelles, en cuya
parte inferior, casi siempre, hay dos especies de llaves que llevan el
viento a otros tubos y dejan oír una sencilla armonía, por lo regular
los acordes de la tónica y de la dominante. Por esta descripción se
comprenderá que el instrumento de que se trata no pasa de ser un
juguete. En años posteriores, el mismo Demian y sus hijos Karl y Guido
continuaron el progreso encaminado a sacar partido de la invención de
este instrumento.
Nos
encontramos con un instrumento nuevo y de grandes posibilidades. Este,
hizo que el núcleo central en la invención y producción del primitivo
instrumento, Viena, diera paso a una pluralidad de centros que
continuaron, cada cual por su camino, en el desarrollo de este
instrumento. Algunos de esos centros fueron Bélgica, con Charles
Buffet; Francia, con Napoleón Fourneaux y M.Busson; Alemania, con H.
Band, que a pesar de no ser una potencia tuvo una gran importancia a
mediados de siglo; y, Gran Bretaña, con Sir Charles Wheatstone.
Este
último, inventó el 1829.30 en Londres un modelo muy evolucionado
inspirado en el ejemplar de Buschmann: la concertina, instrumento pequeño
de figura hexagonal u octogonal, de fuelle muy largo y teclados
contantes en ambas caras o cubiertas, en el que se hacen vibrar las lengüetas
metálicas por medio del fuelle. Este instrumento fue muy popular
durante la primera mitad del siglo XIX, siendo introducida en música de
cámara y orquestas.
En
Alemania también tuvo auge este instrumento en manos de C. F. Uhlig,
quien construyó la primera concertina en ese país el 1934.
Hoy
en día se siguen fabricando concertinas de acción y doble acción.
La
concertina era todavía un sistema sencillo, primitivo, de pocas
posibilidades; fruto de su desarrollo, de su evolución podemos
considerar el invento de H. Band, hacia el 1850: el bandoneón. Este
alemán de Krefeld creó un instrumento de 28 teclas para la mano
derecha, y de 23 teclas para la izquierda. Se caracteriza por su tamaño,
y por su timbre especial. El bandoneón tuvo y tiene aún en la
actualidad un gran auge en Argentina, donde son característicos los
tangos ejecutados con este instrumento.
En
apenas medio siglo de vida del instrumento podemos observar la cantidad
de variaciones, mutaciones que ha sufrido ese sistema elemental de
fuelle y lengüetas. Sin embargo, esta frenética invención y
desarrollo de nuevos sistemas, cada vez más lógicos y racionales tendrá
un alto el 1859, cuando el francés Busson establece el modelo a seguir,
sustituyendo los anticuados botones por un teclado. Se produjo una
fuerte expansión introduciendo hasta seis filas de botones para los
bajos, que incluían notas simples, acordes mayores, menores, dominantes
y disminuidas.
En
torno a estas fechas nacen en diversos países importantes empresas del
acordeón como Hohner (Trossingen, 1857); Soprani (Castelfidardo, 1872);
y Dallapé (Stradella, 1876).
Todas
estas empresas han sido fundamentales en la evolución del instrumento
gracias a la labor de investigación y desarrollo realizado. Pero de
todas ellas cabe destacar la fábrica de MATHIAS
AG. HOHNER. La
empresa Hohner es una fábrica alemana de acordeones establecida en
Trossingen (Wurtemberg). Fue fundada en 1857 por Mathias H. (1833-1902),
quien, con modernos métodos de producción, logró una rápida difusión
por Europa y América. Continuada por los hijos de M. H., la sociedad
emplea en la actualidad a unos 4000 obreros. Esta sociedad ha fundado
una escuela de música en Trossingen y una editorial. Desde 1945, también
fabrica saxofones e instrumentos de música electrónicos.
A
partir de los años sesenta, el acordeón gozará de un gran auge y
comenzará a concretizar, determinar un campo musical, del cuál será
parte indispensable: la cultura de los países. Se convierte en el
instrumento del pueblo, de la cultura de un pueblo, de las danzas, del
folklore.
Los
primeros cincuenta años de vertiginosa invención el instrumento dan
lugar a prácticamente un siglo entero de relajación, de asentamiento,
de apogeo; el instrumento sencillo que la doctrina caracterizaba de
juguete, de muy poco valor artístico, se convierte en un elemento
indispensable de la cultura de todos los Estados. Se comienza a
descubrir el bastísimo campo de aplicación del acordeón.
Este
auge, florecimiento del acordeón tendrá su culminación con la creación
de escuelas importantes. Así el 1931 en Trossingen se funda la escuela
del acordeón, que se convertirá el 1948 en la academia oficial estatal
bajo la dirección de Hugo Herrman (nacido en Ravensgurg, Wurtemberg,
19-4-1899; muerto en Stuttgart, 7-9-1967). Este compositor alemán,
profesor de oficio fue autodidacta en el campo musical antes de iniciar
estudios en el conservatorio de Stuttgart, y en la Musikhochschule de
Berlín. Antes de ocupar el puesto de director de coro en Alemania, América
(Detroit, 1923-25) y en Reutlingen.
H.
Herrman además de la gran labor que realiza en el mundo del acordeón,
dándolo a conocer por todos los Estados, fue un gran compositor que
empleó el acordeón en sus obras. A él se le atribuye la obra "SIEBEN
NEUE SPIELMUSIKEN" de 1927, conocida por ser la primera composición
exclusiva para acordeón.
La
influencia de las escuelas alemanas se extendieron por el resto de países.
Gr.
Br., fue una de as primeras en seguir el ejemplo alemán con la creación
el 1936 de la "BRITISH COLLEGE
OF ACCORDIONISTS".
Desde
primeros del siglo XX se han dado cantidad de obras para el instrumento.
Sonatas, conciertos y otras muchas composiciones han sido realizadas por
Robert Russell Bennett, Ivor Beynan, Paul Creston, David Diamond, Roy
Harris, Hugo Herrmann, Alan Hovhaness, Wolfgang Jacobi, Paul Pisk, G.
Romani, William Grant Still, Virgil Thomson, Herman Zilcher, etc...
Otros
compositores de prestigio también han utilizado en sus composiciones el
acordeón, caso de Berg en "Wozzeck" (1917), Paul Dessau en "The
Trial of Lucullus", Prokofiev en "Cantata en el 20 aniversario de la
Revolución de Octubre Op.74", Seiber en "Introducción y Allegro
para chelo y acordeón", Roberto Gerhard en "various works".
Glinka utilizó el acordeón en "Rooslan y Ludmilla" el año 1842.
Tchaikowsky introduce una parte de acordeón en su Suite Nº2 en Do
Mayor. En 1929, Chostakovich introduce acordeón en su ballet "La Edad
de Oro". Hindemith escribe su "Kabernus sik" Nº1 para acordeón
solista y orquesta de cámara.
Para
finalizar con este apartado dedicado a la evolución del acordeón desde
Père Amiot hasta mediados del siglo XX, más o menos, señalar la
existencia de otros instrumentos del mismo género basados en principios
semejantes, inventados por diferentes constructores tales como el
EOLODION de Eschembach; la EOLINA de Koenigsheven y Schlimbach; el
EOLOMELODICON de Brunner; y el AEROFONO de Christian Dietz, que no es
otra cosa que la fisarmónica de Hackel.
En
la colección de instrumentos de música de Berlín existe un ejemplar
de acordeón, llamado MELOFONO, que tiene la forma de una guitarra,
dentro de cuya caja sonora se encuentra el fuelle, que se mueve tirando
con la mano de una varilla.
Señalar
también las diferentes variantes del acordeón como el ACORDEÓN-CLARINETE,
instrumento que figuraba en la bella colección de Sax, quien lo adquirió
en Manila; el ACORDEÓN DE PISTÓN, variante inventada por Alexandre:
tiene registros que permiten hacer sonar, con la ayuda de una sola
tecla, diferentes registros, solos o aisladamente; el ACORDEÓN-FLAGEOLET,
mezcla del acordeón y del órgano chino. Provisto de lengüetas, tenía
25 llaves y 8 agujeros (colección de Sax); el ACORDEÓN-FLUTINA,
instrumento inventado por Busson en 1851. Este mecánico fue el
propagador del acordeón, cuya invención desarrolló en todos los
sentidos, ideando los trémolos perfeccionados y los acordeones-órganos
de simple y doble juego, provistos de registros especiales; el ACORDEÓN-PIANO,
construido en París el 1852 por Boulon. Ofrecía este instrumento la
reunión del acordeón y del piano.
6.
EL ACORDEÓN A PARTIR DE 1950
Tras
explicar la evolución del acordeón desde sus primitivas formas hasta
mediados del siglo XX, vamos a detenernos ahora en estos 50 años que
nos quedan hasta nuestros días.
En
esta época el acordeón ha dado pasos importantísimos, ya que ha
definido su ámbito; en otras palabras, se ha ESPECIALIZADO.
Pero,
a qué nos referimos cuando hablamos de especialización.
No
podemos hablar en este periodo de acordeón, como un instrumento de
viento compuesto por fuelle y lengüetas; es preciso hablar de
acordeones, ya que cada cultura, cada civilización ha modificado,
desarrollado esa composición fuelle-lengüetas adaptándolo a sus
exigencias sociales, culturales.
Ya
no hay un acordeón, hay acordeones, diferentes modelos que guardan una
gran relación unas con otras, ya que parten de la misma estructura: el
fuelle y las lengüetas. Podemos encontrar así el bandoneón, cuyo
sonido especial lo emplearon para acuñar los míticos tangos de
Argentina, especializándose en dicho género musical. La trikitixa, de
gran arraigo en Euskal Herria, a pesar de su origen extranjero, dado a
su sonido alegre, "juguetón" se ha especializado en géneros
musicales populares, alegres, vivos como el fandango, arín-arín,
porrusalda, o la misma trikitixa.
Estos
dos instrumentos, estos dos acordeones, trikitixa y bandoneón, son
claros exponentes de la especialización que ha sufrido el instrumento.
Sin instrumentos diatónicos, sencillos, simples, cuyo campo, ámbito de
ejecución es muy restringido por la carencia tonal que presenta y por
el especial sonido que lo caracteriza.
Podríamos
plantearnos la pregunta de si cabe la trikitixa por ejemplo en
Argentina. La respuesta a nuestro parecer es negativa por unas cuantas
razones:
En
primer lugar el acordeón, la trikitixa en este caso, debería ser
exponente claro de la cultura Argentina, cultura marcada sobre todo por
el tango (Gardel, Piazzola, etc...). En este sentido el instrumento
debería encajar en esa cultura y no al revés, y es obvio de que el carácter
melancólico, reflexivo, profundo y marcado del tango exige un
instrumento de tales cualidades, instrumento que no sería la trikitixa
por su carácter ligero, alegra, festivo y suelto.
Es
decir: el instrumento encaja en una determinada cultura, no es la
cultura la que encaja. La cultura nace, el instrumento se crea para ser
el medio eficaz para dar a conocer esa cultura, para desarrollarla,
extenderla.
Cosa
distinta ha sido la evolución del acordeón de concierto, tanto el
acordeón-piano, como el acordeón-cromático o de botones. Este acordeón
en vez de ceñirse a un solo campo, en vez de especializarse, es capaz
de desarrollar, abarcar diversos estilos, desde lo clásico, pasando por
lo popular, hasta lo más contemporáneo. Tal variedad temática ha sido
posible gracias a inventos como los registros, que se tratan de varios
juegos de lengüetas, que le proporcionan gran variedad de tonos y de
octavas, cuya creación data del 1930. La creación del sistema "bassetti",
ha sido otro gran invento que permite tocar la melodía en el teclado
izquierdo, y no limitarlo únicamente al acompañamiento. Este sistema
ha hecho de este instrumento algo muy complejo, cuya ejecución técnica
exige una gran destreza, velocidad y coordinación de manos. Permite así,
por ejemplo, ejecutar obras de Bach donde se coordinan diversas voces.
Sin
embargo debemos señalar que no hay un único modelo de acordeón de
concierto. Hay diversos modelos según el Estado. Así en la zona más
occidental (España, Francia, Italia, etc...), el sistema que se emplea
es el sistema italiano. Este sistema consta de un teclado derecho con
cinco filas (hablamos del acordeón cromático), las tres primeras
fundamentales, siendo la cuarta y quinta fila repetición de la primera
y segunda respectivamente. La disposición de los botones es de grave a
agudo. El sistema de la mano izquierda es igual al derecho (en el
sistema "bassetti").
Sin
embargo, hay otros sistemas como el ruso (acordeón-cromático,
denominado allí "bayan" o "baian"), donde la disposición de
los botones es diferente, siendo el orden de agudo a grave. Hay que señalar
también otros sistemas como el finlandés, o el belga con su peculiar
disposición de botones.
Pero
esto no significa que nos encontremos ante diferentes acordeones. El
acordeón es uno, pero dada la complejidad de su ejecución, cada
escuela ha dispuesto los botones (equivale a notas, ya que un botón es
una nota) de la forma que considere más apta para su ejecución. Son
características menores que explica la adaptación del instrumento a
las necesidades de cada escuela, intérprete.
Centrándonos
ahora en Euskal Herria, podemos observar que aquí se ha dado desde
siempre la dicotomía trikitixa-acordeón de concierto. Hasta hace pocos
años este último acordeón había dominado el campo folklórico de
nuestra tierra, era un elemento indispensable en las verbenas, romerías,
fiestas, etc... la trikitixa, instrumento muy limitado, de un único
tono y diatónico se veía subordinado a un instrumento complejo que podía
abarcar toda clase de géneros.
Sin
embargo, esta última década ha sufrido un cambio de posturas. La
trikitixa ha ido ganando terreno gracias a la aparición de grupos folklóricos
(Tapia y Leturia, Gozategi, Maixa eta Ixiar, Kepa Junkera, etc...), que
además de los tradicionales bailes vascos han sabido investigar nuevos
terrenos y hacer del instrumento un medio adecuado para su desarrollo.
El
acordeón de concierto, en cambio, parece que se ha inclinado hoy en día
por el campo más contemporáneo, de manos de concertistas como Bogdad
Precz, Matti Rantanen, Jacques Mornet, Friedrich Lips, José Antonio
Hontoria, etc... En este sentido podemos señalar que el campo folklórico,
durante años dominado por el acordeón de concierto ha pasado a manos
de la trikitixa. A pesar de ello, no debemos pasar por alto que la
trikitixa es un acordeón no susceptible de innovación, mientras que el
acordeón de concierto, gracias a las nuevas innovaciones técnicas no
ha tocado todavía fondo y quedan muchas puertas por abrir, y muchos
campos por desarrollar e investigar, pudiendo ser uno de ellos la
posible incorporación a la orquesta sinfónica.
7.
MOVIMIENTO DEL ACORDEÓN A LO LARGO DEL MUNDO
Los
desplazamientos del acordeón a lo largo del mundo se extienden en dos
periodos distintos. Hasta 1910 más o menos, es en Europa donde el
instrumento se propaga con diversa fortuna. Después de esta fecha, se
le ve cruzar los océanos y entrar en las regiones más remotas de Asia,
América y África. No ganará de golpe el favor popular pero su éxito
se afirmará lentamente gracias a las cualidades de la pequeña lámina
que lo anima: el estrangul libre metálico.
Desde
el principio de su existencia, se intentó perfeccionarlo a fin de
explotar se extrema diversidad de aptitudes de expresión. Pero el
desaliento se adueñó frecuentemente de los buscadores que le
abandonaban. Volvió a ser enseguida un objeto de bazar: un instrumento
de juguete.
El
acordeón no habiendo tenido el privilegio de tomar parte en la evolución
de la expresión sonora, conserva el de aproximarse al pueblo. Si se le
juzga por el inmenso éxito que ha encontrado, podemos admitir que esta
necesidad no es una utopía.
Se
comprende así los diversos trayectos que le condujeron del artesano a
la casa del manufacturero, y como de los manufactureros al mundo
comercial no hay más que un paso, éste fue alegremente salvado. Estas
razones comerciales son el origen de las fluctuaciones más o menos
afortunadas de estos múltiples éxodos.
Durante
mucho tiempo se ha ignorado al deformarse sus verdaderas migraciones
fundándose en el hecho de que no había sido fabricado más que en las
regiones muy boscosas de Alemania. Sin embargo las últimas
investigaciones confirman que es en Francia, en París donde durante
medio siglo, el acordeón, irradia hacia los países vecinos antes de
ser sofocado por la competencia ascendente.
En
efecto, después de Austria y Francia, el acordeón se multiplicó en
Alemania hacia 1836, en Thuringe, en Géra, antes de penetrar en Sajonia
y después en Klingenthal. Esta última ciudad llegará a ser la placa
giratoria del acordeón-juguete en Europa hasta cerca del 1890. Ella
inundará por completo con sus productos los mercados internacionales
gracias a los precios módicos practicados, haciendo sucumbir en primer
lugar en Francia.
Este
mercado comercial animará a nuevos fabricantes a establecerse en Berlín,
en sus alrededores, y sobre todo en Bohemia, en Checoslovaquia, en
Kraslitz y Hradec Klaloye; el acordeón pasó rápidamente a Polonia,
Hungría y quizá Rusia.
Las
fechas de introducción del acordeón en Rusia, así como los
itinerarios supuestos, son aún demasiado imprecisos (1840? 1860?) para
ser definitivos.
Durante
este tiempo en Italia, en Castelfidardo, en la provincia de Ancone, se
funda en 1863 un taller, el cual, modesto en sus inicios, tomará pronto
grandes proporciones. Arrastrados por esta estela, numerosas ciudades
italianas conocieron su celebridad gracias a esta producción: Macerata,
Bolzano, San Giovanni in Croce, Stradella, Recanatti, Camerano, Vercelli.
Si
el primer periodo puede ser pues considerado como el de la implantación
de fabricantes en Europa, el segundo fue el de su difusión por el
mundo.
Después
de 1910, volviendo a la idea del acordeón como instrumento de música y
a una hechura cada vez más cuidada, dos países (Alemania e Italia)
tomarán para sí la producción y propagación del acordeón a todas
partes del globo.
En
Alemania, la fabricación se trasladará a Trossingen, ciudad situada en
Wurtemberg, bajo la dirección de Mathias Hohner.
En
Italia, Castelfidardo y sus ciudades vecinas, representadas por Paolo
Soprani, consolidarán su renombre.
Desde
esta fecha, entre dos grandes, se han efectuado aún muchos
desplazamientos, se han hecho renombrados, mientras que el acordeón
afirmaba lentamente su reciente consagración, persiguiendo su triple
vocación: rehabilitar el principio de estrangul libre metálico, jugar
su papel de educador popular, convertir al mayor número de profanos
posible al lenguaje de la Música.
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