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Sandra

Poemas

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Nº 5

 

Verano 2001

 
 
 

 

 

ZEN SEBASTIÁN

 

 

piel fría levemente húmeda
como toda cosa bella
zen

con los ojos cerrados
olfatear el aire como un cazador
delicado:
faisanes y san sebastian

se abre
el puente translúcido del ojo
respirar es hielo detenido en tiempo

la inmaterial saeta desgajando el aire
silbido un instante y después eco

se aparta del árbol que cruje
un hombro en fuga

inútil:
el ornamento rojo oscuro
ya dibuja las curvas del cuerpo
como toda cosa bella
zen

 

 

 

 

  *

 

 

 

 

ABANDONAR AL POEMA

 

 

 

Abandonar  al  poema

Dejarlo en una esquina del tiempo
con sus bornes oxidados, sus raíces flojas
sus siemprevivas creciéndole en las grietas.

Abandonarlo sin miedo a los fantasmas:
es mentira que vuelven por las noches
(no sé, si en la vejez o en la ceguera)
es mentira que el aire los devuelve.

Abandonar al poema
sin culpa
dejar que se descrezca
no obligarlo a la breve
eternidad de un papel viejo
ni a un destino de sello de formas inmutables.

Abandonar al poema
aunque nos cueste desquerer sus bordes finos
sus ruidos conocidos,
inventados para una ocasión igual a ésta
aunque nos de tristeza el abandono
soltarle la mano de a poquito
mirar hacia otro lado -si fuera necesario-,
doblar por esa esquina,
y al fin
abandonarlo.

 

 

 

 

  *

 

 

 

 

DESDE EL CENTRO

 

 

 

Empujas las nubes hacia el centro,

mientras recorre mi boca la espiral de fuego.

Imagina un nombre escrito en un hilo de agua.

No es trampa: es pudor, es silencio.

Imagina un nombre escrito en un hilo de luna

un sonido de aguas cayendo desde el centro hasta mi boca de fuego.

 

 

 

 

  *

 

 

 

 

SED

 

 

 

el temblor en letras,

el puro vértigo

la sed   caída libre   nunca agua

 

el deseo innombrable:

furiosos rojos     lava incandescente

 

volcán sediento

mi cuatro veces fuego

nunca espuma

 

no se puede decir más que de sus contornos

sus juegos más comunes

sus coincidencias

pero el fondo

 

nadie ha llegado

 

inventé ese lugar de estatua griega

que ciega  asoma a mi goce

y a qué tan lejos se puede ir por mi espalda

 

y yo te di esa visión de estatua griega

ciega

para que espíes

como otros espían y no saben

que son la sed

de mi volcán sediento

de mi cuatro veces fuego

de mi rugir de mar, más no tardío.

 

 

 

 

  *

 

 

 

 

VINO Y ROSAS

 

 

 

el pasado entró por la ventana

ráfaga

con la sonrisa de tu cara

y el color de las últimas rosas que enviaste

 

de tu siempreviva mano  vino

cuando ya no recordaba

con cuánto de mí te habías quedado

 

y se abrió una grieta

que nunca será herida

tú,

que dulcísimo abriste

mi corazón en partes desiguales

 

 

 

 

  *

 

 

 

 

SENTENCIA

 

 

te sentencio

 

a tomarla de la cintura dulcemente

llevarla hasta la cama      desvestirla

como si fuera otra

recorrerla en un olor que nunca oliste

besar profundamente sus axilas

 

 

te condeno

 

a acostarla cerca

subirle las caderas y beberle

hasta el último líquido deseo

morder su cuello blanco

dejarle alguna marca

como si fuera tuya

 

 

te sentencio

 

a anclar en su cabeza

y no digo inteligencia, conciencia o inconciencia:

digo pelos, nuca, boca, ojos

a abrirla como nunca

a darla vuelta  sin pedir permiso

como si fuera otra

 

 

te condeno

 

a pensar mi nombre cuando estés nombrando

y de mí te sacies

y que quede el aire con el olor mío

como si fuera

esta noche

otra

 

 

 

 

 

  *

 


 

 

 
 

 

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