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Pero
tú, muerto
Ya no puedes llorar, llorarme.
Dime.
(J.A.Valente,
Insommio)

Monasterio
de Loreto, a 50Km de Viena.
Siempre
contra mi misma. Valiente o déspota,
prepotente
o despiadada; yo, para conmigo, hasta
cierto
punto, cruel.
***
Aniversario
de la muerte del –segundo, primer- padre.
Vacío
absoluto de sentimientos y sensaciones.
Posiblemente
patetismo, sea el vocablo más exacto.
***
¿Cómo
aliviar el peso de esta permanente melancolía?
***
Poder
contemplar, por un instante, en ruinas el paisaje
del
presente.
***
Madrid:
falenas repugnantes. Ser una falena
repugnante.
Cinismo de alas ciegas.
***
He
apostado, fuerte, contra mí misma.
***
El
marco trópico de la terraza nocturna. Desierto
matutino.
Apenas mis heridas, las
tuyas, las vuestras.
Algo
de Jazz mientras sucede la tarde.
***
Nadie
más acariciador que yo de la soledad. Un rumor.
¡Vae
Victis!, un rumor. La soledad tiene ecos, que sólo
la
soledad conoce. Oníricos, sin duda.
***
Demasiado
inocente; sobre todo: mi perversidad y
mis
lágrimas. (Mi plegaria de las tuyas)
***
Oración
de casi madrugada.
Orar
es hablar con Dios.
Este
silencio espeso, y los labios bisbisando.
***
“…nombraba
las lágrimas varias veces
en
su canto y las hacía llorar…”
(Antonio Mengs)
¡Hacer
llorar a las lágrimas, nombrándolas!; que
hermosísima
imagen, no demasiado
imaginada… y
al
fin: si nombrar es poseer; ¿cómo
no llorar?.
***
Nada
de Mí, me une a mí.
***
Recapacitar
y recapacitar. Tratar de encontrar la
coraza
con la que me protejo del
mundo. Sé que existe.
Sé
que jamás me despojo de ella; pero
¿qué es, cual
es,
como es?. Una sombra ajena
a mi voluntad que
no
me abandona.
***
18.07.2000.
Ginebra.
Ha
muerto José Angel Valente.
El
Vacío se llena de Vacío
y rebosa Vacío.
***
¡Tanta
debilidad! (pan blanco) es difícil de resistir.
***
Florecía
en la tiniebla.
***
Lamentarlo
todo; tal vez, sólo un pretexto.
***
Escrúpulos
de dañar, aún, con la verdad. Mera cobardía.
No
merecer más calificativo.
***
En
un paisaje se puede perecer.
***
El
río de las humedades en mi memoria. Su visión,
siempre,
fuera de tiempo.
Permanente
erial del presente.
***
No
es estar. Es como estar.
***
¿Qué
ha sido perdonar, si no he podido olvidar?
***
Todo
estaba escrito, premeditado. No cabía, antes o
después,
la sorpresa.
¡Maldita
sea!
Representación
teatral perfectamente interpretada.
Ni
un solo resquicio para la imaginación.
***
Hielo
Hielo
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