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Daniela Piccione

 

Poemas

Nº 4

 

Primavera 2001

 
 
 

 

 

 

ABADIA DEL ADIÓS

 

 

Los fundos mudos de la plaza

en la abadía del insomnio.

Mi abdomen está desierto,

con aberturas y sin abejas,

un abismal sabor a nada

para abolir cualquier recuerdo.

Abortar la fe

me fue abrazar tu abrigo,

abrojarme a tu cintura.

Acampada en los adentros

de un acaso accesorio.

Acechar en tu puerta,

un acostarse acribillada.

Y ese muro enfermo

de acumular tus brazos

hasta adelantar mi adiós.

 

 

 

*

 

 

Dispararán pájaros

las plumas de tu almohada

y mis manos fariseas

aún brillarán de nostalgias

entre los pliegues del reloj.

 

Audaz la luna

arriesgará un rayo amargo

sobre el camino calcinado,

sobre las calles solas

que median aún

entre dos almohadas rotas.

 

Dispararán pájaros, sí,

tu almohada y la mía

cuando mis ojos no puedan

rodar por tu pecho dormido

 

 

 

 

 


 

 

 

 
 

 

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