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CONTEMPLANDO
LA MONTAÑA SAGRADA
¿Cómo
describir
la
más sagrada de las cinco montañas?
En
el límite entre Lu y Qi
no
tiene fin el verdor del paisaje.
Magia
y hermosura de la naturaleza allí se reúnen
y
en sus dos vertientes, solana y umbría,
difieren
el crepúsculo y la aurora.
Flotan
capas de nubes.
Por
mis ojos, fijos en la distancia, cruzan de pronto
las
aves que regresan.
Es
necesario que suba a la cumbre
y
desde allí contemple ese número inmenso
de
montañas menudas.
736,
de viaje al país de Qi
SOÑANDO
CON LI BO
Cuando
la muerte separa, un día cesan las lágrimas.
Cuando
separa la vida, es una aflicción constante.
Al
sur del río, tierras de perniciosa malaria,
no
nos llegan noticias del desterrado.
Has
entrado en mis sueños, viejo amigo,
cierto
que tengo de ti hondos recuerdos.
Tú,
ahora, atrapado en la red,
¿cómo
podrías desplegar las alas?
Temo
que tu espíritu no sea ya el de antes;
largo
es el camino e impredecible.
Viene
tu alma
entre
el verdor de los bosques de arces,
y
tu espera regresa
cruzando
los negros desfiladeros de Qinlong.
La
luna desciende y llena de luz las vigas de mi aposento,
se
diría que quiere iluminar tu rostro.
Las
aguas son profundas, las olas grandes,
no
permitas que te atrapen los dragones acuáticos.
Otoño
de 759, en Qiu Zhou,
hallándose
Li Bo exiliado en Ye Lang.
AGUAS
DE PRIMAVERA
El
tercer mes, y las flores de durazno
flotan
sobre las ondas del río.
La
corriente recupera sus viejas huellas,
y
al amanecer inunda ya los límites de la playa.
El
verde esmeralda riela ante el portón de ramas,
en
tanto yo reparo mis aparejos
y
dejo caer un cebo perfumado.
Ato
los tubos de bambú para regar el huertecillo.
Ya
son legión los pájaros que llegan volando
y
en ruidosa algarabía se dispuetan el baño.
Primavera
de 761, en Chengdu
Al
oír que el ejército imperial
ha
recuperado Henan y Hebei
Por
el paso de la Espada, de pronto se difunde la noticia:
[Jibei ha sido recuperada.
Al
oír esto, las lágrimas inundan mis ropas.
Me
vuelvo, miro a mi mujer y a mis hijos, ¿dónde
[se ha ido su tristeza?
Tranquilamente
enrollo mis libros de poemas, alegre,
[como loco,
el
día es hermoso, para echarse a cantar, para beber
[hasta la ebriedad.
La
primavera verdeante me acompaña, propicia
[a volver al país natal.
Tomamos
por la garganta de Ba, enfilamos la garganta
[de Wu,
luego
descendemos hacia Hsiang yang y nos dirigimos
[a Luoyang.
Primavera
de 763, en Zichou
traducción
del chino de Juan Ignacio Preciado Idoeta
verso
castellano de Clara Janés
perteneciente
a 'El vuelo oblicuo de las golondrinas', Ediciones del Oriente y del
Mediterráneo, libro de inminente aparición en el mercado editorial.
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