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M. de la Fuente

 

Qué fea barca y sin embargo tan ligera

Nº 3

 

Invierno 2000

 
 
 

 

 

 

Grandes abubillas ardientes nos llevan cóncava adormidera de visita a la sangre para ver mejor arriba como perros consuelda alcaravea  pisotea hermana en los cabellos de la primera y el alma de los mancos de oído amarilis de simple

Cintas de la noche hacia las tres algunas gotas de anisete arrugas de archipiélago arándano siguen la orden

Pájaro arrope de otro y yo hemos partido

Para abrasar el miserable astrágalo.

 

 

 

 

La colgadura que idolatraba lo parecía con voz dulce unas veces

Horrible calor sudor sobre una piel el sueño ese consuelo a veces lago

Dar forma a la sangre delicada arrancar la carne sus ojos a las aguas los cabellos como medida de gratitud

Duerme y no se equivoca.

 

 

 

 

Yo me veo en ningún grupo isla oigo yo saciable

La epidermis así muaré

Yo veo la quilla acompañar puro lugar de borde malva la proa negra que no piensa en hacerlo

Si yo fuera soy menos jacerina salir olvidada la nuca

Días relente eludí cuando te acercasme.

 

 

 

 

A mí exhuberancia la espumosa muerte ha encendido soy agónica a ella para mí aquello azul letal aire que nos bate hortensia bajo los dedos jadeo los costados que llenan el centro

Levísimo el pelo afilado desnudarse después sabemos el fuego a otro lado.

 

 

 

 

Las manos fingir nada voraz en el calor

Tan rito lirio no pudo ser

Enorme ella

En ese cuello largo a mí me gusta.

   

 

 

 

Recorrer la torre degollada tres espaldas senos simples

Y el arma en oro pero yo resiste viva

Golpear el olor bajo de sus cristales o de los pájaros algún día

Tocar las piernas nunca mis pasos arreglados

Solo tromba.

 

 

 

 

Recomponemos batallas espuma de celo luz magullada

Arrancar si podéis la caricia tardía que habita espalda hoja hundida en la memoria  el hábito de verte a la sombra verte arroja algo aguarda oro que apaga lento que apago vuelvo río contra la cama

Espada abierta luz pura en voz muy baja

Cabaña mórbida no la mitad de culpa solo la mitad

Solo.

 

 

 

 

Pasan días tristes vago aroma

Héroes pelo oscuro de aire

Carpas de luz

Un rato largo y puente

Esos amores agua que te arrollan los pies

Te los sentencia

Te los gatosalvaje.

 

 

 

 

Tan desnudo a la puerta vienes aquí esquina fresca del alma tan desnudo a la puerta abro la vitrina son años enteros empiezan a salir ecos iris respiraciones

Te doy la lejanía de sobras sin hurgar suave al tacto

Un rostro me devuelves apresurado abriéndote es invierno mañana de mujer lengua encarnada el reino transparente es ya posible

Y este  viento.

 

 

 

 

Día maravilloso lagos imperdibles

hermosos collares saliendo de los huesos

te doy un hilo no te amo me mancho te nuca te látigo amenazo

animales maltrato con las fauces abiertas piedras abiertas hacia el final abierto

plaga de helio mata blanco puesto el calor nace la luz

Grita el cuerpo del dolor

Espumas a correr romper el rayo blanco

Blanco los pájaros fieros lamieron

Qué claridad cardenal esmeralda!

 

 

 

 

He traído flores pero se echaron los caballos al agua

Contramarea

 

 

 


 

 

 
 

 

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