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WALT
WHITMAN
...mis
palabras seguirán resonando en tus oídos
hasta
que las entiendas....
WALT WHITMAN, Hojas de Hierba
El
mar es Walt Whitman.
los
chicos se bañan en el mar:
desnudos,
musculosos...;
los
chicos se bañan en Walt whitman
en
algún momento
el
hizo los poemas de sus cuerpos
ahora
sólo es el agua que los acaricia
(será
porque siempre privilegió lo tangible,
el
contacto directo con la perfección?...)
Walt
es el hombre que se ha vuelto mar
por
amor a los hombres...
somos
sus amantes
algunos
somos expertos nadadores
(él
es el maestro de los atletas);
otros
somos ingenuos, algo románticos
y
decidimos ahogarnos:
para
sentirnos llenos y satisfechos:
saltamos
al corazón de Walt,
golpeamos
su agua con nuestros cabellos,
él
se adueña de nuestros cuerpos
nos
arrulla en su oleaje,
y
nos lleva muy lejos de la tierra...
su
oleaje es turbulento, carnal...
nos
hundimos en él:
el
contacto es profundo, marino, amoroso, ciego...
suavemente
podemos aún sentir su voz...
en
el rugido de las olas...
oímos
todos los sonidos de walt al mismo
tiempo:
son voces de esclavos, reyes, niños,
hombres
, mujeres, pederastas, son gritos
chocando
contra los escaparates de Brodway...
Su
voz es nuestra voz...
es
el mar turbulento, viril, que nos envuelve
es
la magnética liquidez de Walt
sigue
transfigurándonos...
AMIGOS EN MI CUERPO
tengo
amigos que se refugian en mi cuerpo
aún
cuando el tedio la enfermedad
el casancio
me
imponen el reposo
los
amigos piden refugio entre mis brazos laxos
duermen
con sus cabezas entre mis piernas
se
enredan como una guirnalda de algas
alrededor
de mi cintura
su
reposo es diafáno
sobre
mi cuerpo oscuro
mi
cuerpo que no es nada
o
es su cuerpo
mi
boca que no es boca
que
es sus besos
ellos
llaman a la puerta de mi sangre
tienden
un puente arqueado de mi sangre
a
mi sangre con sus manos de lluvia
mis
amigos son ángeles que se creyeron hombres
tan
reconrosamente enamorados
de
esta mujer cansada y errabunda
se
van del sexo al cielo santos
tristes
y
prolongan mi cuerpo hasta la eternidad
EMBRIAGUEZ
estoy
borracha
he
vuelto a casa
está
noche
después
de haber
bebido
demasiado
nadie
me espera
podría
arrojarme
a
la calle está noche
para
cometer cualquier desastre
incluso
un robo
un
crímen
o
sólo un escándalo breve
rotura
de vidrieras y esas cosas
ejecutando
la parodia
de
la real deseperación
de
muchos hombres
me
justificarían
la
embriaguez
un
padre juez
quizás
una creciente demencia
hay
quien carece de estas ventajas
pero
prefiero quedarme tumbada
en
el sofa de mi casa
abrazada
a una muñeca
que
mecía cuando niña
cierro
los ojos
siento
como mi sangre
se
mezcla con el vino
lentamente
en una profunda armonía
disfruto
de este vértigo
que
me lleva mucho más allá de mí
el
aire de la habitación
se
vuelve azul
GEMELAS
es
mi hermana gemela
con
mi esqueleto
parada
en medio de la lluvia
sola
con
su perfil idéntico a mi fiebre
me
dicen que la busque
en
el infierno en Buenos Aires
me
dicen que la busque entre las
hojas
de los árboles azules
que
debo conocerla
hablan
de un idéntico rostro
hablan
de un lunar idéntico
yo
sé que ella camina
calles
de ciudades que no conozco
que
me ignora llevándome
tanto
misterio paralelo
seducirla
seria
intentar
sobornar a la belleza
chocar
contra mi sombra
perpetrar
el incesto
es
empujarme brutalmente
hasta
el fondo de mi misma
lamer
su sexo
es
alargar mi lengua
hasta
mi sexo
el
cuerpo gozando
de
una mujer
que
me iguala en belleza
mientras
mi fantasma se
arrastra
entre las tumbas?
el
incesto es trasmutación
no
quiero conocerla
no
puedo revelarme ante lo idéntico
ante
la soledad de un mismo rostro
multiplicado
no
quiero asistir a lo humillante
de
ese encuentro
con
mí imagen inerte
frente
a un espejo
la
humillación del rostro al descubierto
sin
la piedad de una máscara
no
la conozco
no
quiero conocerla
sigo
parada en esta misma lluvia
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