LEYENDO
DIARIOS
Un
cocodrilo del siglo diecinueve
bosteza.
¿El
río?
Cualquier
río fangoso
de
África lejana.
Animal
de sanas y sabias costumbres
si
vinieras
y
devoraras este caos perfecto
no
harías otra cosa
que
embellecer
el
mundo.
ALGUNAS
COSAS NECESARIAS PARA LA
ESCRITURA DE UN POEMA
La
precisión de un relojero.
El
vuelo del águila.
La
delicadeza de un insecto.
La
zozobra del loco.
Pluma
o lápiz.
SEQUÍA POÉTICA
Las palabras no se adhieren al papel,
vuelan dispersas, se distraen el aire.
Andan como locas de atar,
como mujerzuelas,
en la época de los conventos.
Padecen demencia.
Reniegan.
Hasta que un buen día
se paran en seco.
CAFÉ
LITERARIO
Siempre
al borde de la trampa y sin escuchar los presagios
que
nos trae el mar
amparas
a cualquier loco que mal escribe su canción.
Lo
amparas con el arte de ciertos villanos de comedia.
Lo
amparas y lo dejas a su divina suerte.
Lo
amparas y le permites leer sus palabras
ante
un público de gentes fracasadas.
Pero
en la penumbra esas palabras son tan ciegas
como
todo lo que no florece a su debido tiempo.
Y
ya se sabe,
porque
lo dice el fuego y también lo dice el aire,
no
habrá comunión posible
para
quien no busque el poema,
con
la misma desesperación
de
un animal que escapa.