Volver al índice  

María Amaral

Dibujos

Nº 1

 

Verano 2000

 
 
 

 

 

Al principio estaban lo negro y lo blanco, atados por un soplo invisible que llamamos el trazo. Y es con el trazo de un duro carbón que Maria Amaral se expresa durante mas de veinte años. El dibujo, el grabado, la litografía, el afiche y el poster, fueron los instrumentos que ella dominó rápidamente, para que mas allá de la denuncia se proclame la presencia de un ser, demasiadas veces humillado, así como la prueba de un exilio sin resignación.

Después de haber visto sus dibujos, nos quedamos abatidos, como de un exilio de donde no se vuelve. Pero, mas allá del aspecto maniqueo de su expresión: el blanco y el negro, la luz y la sombra, la vida y la muerte, el dolor, aquí transfigurado, nos alcanza; no por su crueldad, sino por su pudor, por su silencio y por su exactitud que transforman la perturbación, el desconcierto de los primeros momentos en tranquilidad, en serenidad . Nos sentimos reconfortados porque no se trata de un sufrimiento aislado, de una crueldad lejana, sino que esas miradas, esas manos, esos rostros, esas arrugas son nuestros, nos reconocemos en ellos y de esta identificación nace la grandeza de la obra pictórica de Maria Amaral.

Jean Philippe Elantkowski

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 
 

 

Contacte con la autora
  Volver al índice Página anterior  Página siguiente