La crisis general de las representaciones de teatro clásico, acompañada de las dificultades de los nuevos autores españoles, nos lleva en los primeros años de la década de los 80 a un abandono
en la catarsis que se produce al emocionarse ante un texto y su representación.
La inauguración de la temporada 1981-1982 en el Teatro María Guerrero (Centro Dramático Nacional. Ministerio de Cultura), se inicia con
"WIELOPOLOE, WIELOPOLE" de Tadeus Kantor. Teatro Cricot 2, de Polonia.
Carreras hacia las taquillas, llamadas infructuosas a importantes para conseguir una entrada, para respirar la esperada emoción de una obra, que al fin, responderá a las influencias de un teatro contemporáneo.
Un texto en polaco apoyado en una estética vanguardista conocida, y abrazada a temas musicales de referencias polacas, con los que Kantor crea una expresión total al aunar diversas disciplinas artísticas.
PASIÓN en las reflexiones de lo vivido, de lo soñado en esta magnifica creación teatral, donde predomina la imagen visual.
La Revista de Teatro Pipijainia en su número 19-20, Octubre 1981, informa a través de su Director Moisés Pérez Coterillo, del éxito obtenido en el festival Caracas 81 de la obra de Tadeus Kantor cuyo título alude a su ciudad de nacimiento en 1915 y la monografía de "WIELOPOLE,
WIELOPOLE" se inicia con dos reflexiones de Kantor: "Conducir la obra teatral hasta ese punto de tensión en el que tan sólo un paso separa al drama de la vida, al actor del espectador." "El teatro es un lugar donde las leyes del arte se encuentran con la casualidad de la vida."
No fue necesario conocer el idioma polaco para compartir "un auto sacramental contemporáneo", tituló Eduardo Haro Tecglen su critica publicada en el periódico El País el domingo 4 de octubre de 1981.
Casi dos años de espera, de sacrificio, recuerdos de la perfección de su teatro. El 30 de marzo de 1983 en el mismo local madrileño se presentó "LA CLASE MUERTA", para Kantor "en el teatro los únicos seres vivos son los espectadores" y desde el escenario conduce a personajes que:
Todos llevan niños
como pequeños cadáveres …
algunos cuelgan inertes aferrados
con un gesto desesperado, colgados,
arrastrados como si fueran el
remordimiento de la conciencia, abrazados
a los pies de los actores, como si
se agarraran a aquellos ejemplares
que han sufrido una metamorfosis…
criaturas humanas que exhiben
sin vergüenza los secretos de su pasado…
con los restos de su
INFANCIA...
Para Kantor "El teatro es una actividad que se sitúa en las fronteras extremas de la vida, allí donde
las categorías o los conceptos pierden su razón y significado: donde la locura, la fiebre, la histeria, el delirio, la alucinación, son las últimas trincheras de la vida" y una vez más queda
patente en su obra "!QUE REVIENTEN LOS ARTISTAS!" presentada en Madrid, en la Sala Olimpia, el 4 de marzo de 1986, dentro del VI Festival de Teatro de Madrid.
En sus escritos para esta obra mantiene un plasticidad basada en "Instinto, intuición, inconsciente, automatismo, factores de la creación… travesura… azar… crear conscientemente las posibilidades para el azar…".
Nuevamente, la rendición a lo sutil de su que hacer, merece la difícil espera hasta su próxima aparición en los escenarios, que sobrecogen por su color, por su plástica, por sus textos y por su creatividad.
El IX Festival Internacional de Teatro de Madrid presenta el 1 de marzo de 1989 "NO VOLVERÉ JAMÁS". Donde una vez más no es necesaria la guía del espectáculo; el entusiasmo que genera compartir su creación no permite ninguna interrupción en la contemplación posesiva y delirante.
El público en su reconocimiento se despide de Kantor.
En muchas ocasiones el significado de la muerte ha recorrido su teatro. Su imagen presente
siempre en el escenario, como un imprescindible conductor de orquesta; discreto, con severo traje negro, no alegrado por la camisa blanca, no podrá estrenar "HOY ES MI CUMPLAÑOS".
Desde Cracovia se expande una noticia que produce hondo dolor, fundamentalmente, en los amantes del teatro contemporáneo: el 8 de
diciembre de 1990 fallece por un infarto de miocardio y su anunció de "NO VOLVERÉ JAMÁS" se cumple. Lamento por la desaparición de
su teatro genial.