por C. Dolores Escudero - Querer no es poder: Sting / Dowland

Songs From The Labyrinth
Deutsche Grammophon
B000G8OYZS
Ha pretendido Sting recrearse y adentrarnos en pleno siglo XVI de la mano del que fuera Músico de Corte de la Reina Isabel I, John Dowland, en su trabajo Songs from the Labyrinth o “Canciones del laberinto”.
En contra del dicho popular: “querer no es poder”, y aquí se cumple lo que siempre he tenido por axioma.
No ha podido Sting, ni aun convocando sus anteriores recursos vocales de componente del grupo The Police, con lo que sin duda era reto, y grande. La sutileza y el lirismo de las composiciones de Dowland sobrepasan con creces la magia de las mesas de mezclas, y ni aun susurrándolas al micrófono, toleran las más mínima desviación en su esencia. Su voz plana, áspera, carente de matices, no debe distanciarse del pop y el rock. Sting, aquí, no nos engañemos, canta mal o ni siquiera canta; ni siquiera recita, algo que podría haber hecho sobre las notas de Dowlan interpretadas, aquí sí, correctísimamente al laúd (archilaúd) por Edin Karamazov.
La angustia y esfuerzo de Sting por acercarse minimamante a los agudos, sus casi ahogos en la pretensión del hilo de voz, sus gritos casi histriónicos y destemplados, convierten esta grabación en algo olvidable y prescindible por completo. Casi melodramático.