Evan Parker Electro-Acoustic Ensemble: The Eleventh Hour *

por José Francisco Tapiz - Evan Parker Electro-Acoustic Ensemble: The Eleventh Hour
 

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Músicos: Evan Parker (saxo soprano, voz), Philipp Wachsmann (violín, live electronics), Paul Lytton (percusión, live electronics), Agustí Fernández (piano, piano modificado), Adam Linson (contrabajo), Lawrence Casserley (percusión, voz, signal processing instrument), Joel Ryan (sample and signal processing), Walter Prati (computer processing), Richard Barrett y Paul Obermayer (sampling keyboard, live electronics), Marco Vecchi (sound projection).

Composiciones:
Shadow Play (Parker - Casserley - Ryan - Prati) 17:29,
 The Eleventh Hour Part 1 - 5 (Evan Parker) 12:52 / 9:33 / 12:02 / 15:32 / 5:28

The Eleventh Hour es el cuarto disco del Electro-Acoustic Ensemble del saxofonista británico Evan Parker, todos ellos editados en ECM. Tras Memory-Vision (2003), Drawn Inward (1999) y Toward The Margins (1997), el grupo continúa mutando. En esta ocasión y con algún mínimo cambio en sus integrantes desde la anterior grabación, la formación pasa de nueve a once componentes, aumentando los artistas encargados de la electrónica y manipulación sonora. Al conjunto de cinco artistas dedicados ex profeso a esta labor, se añaden los percusionistas Paul Lytton y Lawrence Casserley, así como el violinista Philipp Wachsmann. Su trabajo, lejos de accesorio o puramente decorativo, es fundamental en el resultado final de la obra: su labor toma carta de naturaleza como un complemento imprescindible para el trabajo del (llamémoslo así) “sexteto acústico” (saxo, violín, contrabajo, piano y percusiones). Tal es así que en esta obra por encima de la pericia instrumental individual (que no es poca), está la obtención de las diferentes atmósferas y ambientes recorridos a lo largo de un alucinante viaje sonoro.

Grabado en Glasgow, el compacto toma el título de la obra encargada por el Centre for Contemporary Arts de esta ciudad británica para la serie de conciertos Free RadiCCAls 2004. Se inicia con Shadow Play, pieza elaborada casi exclusivamiente a partir del sonido de Evan Parker al soprano y su manipulación por parte de sus compañeros a la electrónica. En sus diecisiete minutos, quizás lo más conseguido de la obra, se recoge una pieza con un ambiente esencialmente sosegado, que es una magnífica muestra de los niveles a los que puede llegar este tipo de improvisación en directo.

The Eleventh Hour, el grueso del compacto, es una pieza dividida en cinco partes compuesta por Evan Parker y llena de detalles. La primera parte comienza con los músicos trabajando a la vez. Allí se suceden distintos ambientes que partiendo de un cierto caos inicial los músicos van transformando hasta llegar a un punto de calma inquietante.

La segunda parte empieza con una tranquilidad sosegada, rota puntualmente por las intervenciones de una parte de los instrumentistas. Esta se va alterando hasta alcanzar un ambiente de crispación creado gracias a una interacción muy interesante entre el contrabajo y sus partenaires a la electrónica. Un golpe de campana y su resonancia rompen este clímax para dar paso a la tercera de las partes. En esta la protagonista inicial es la percusión, que toma ese final de la parte anterior como leitmotiv para construir su discurso. Un discurso que a mitad de la pieza cesa en su calma y que retoma Agustí al piano, recogiendo el motivo sonoro que abría esta parte. En estos pasajes resulta un placer escuchar el sonido del piano rebotando replicado y tranquilo, provocando el juego musical del pianista consigo mismo (gracias a los manipuladores sonoros). Las percusiones y Evan Parker se unen a Agustí para terminar la pieza y comenzar con la cuarta parte. Lytton y Parker la inician, no tardando mucho en reincorporarse Agustí con una cascada de notas al piano (tocadas casi con la suavidad de una lluvia primaveral) con unos truenos (vocales) y el viento resonando al fondo. Resulta especialmente interesante el tramo final, con el encuentro entre el saxo de Parker y el violín de Wachsmann, sobre el sonido del piano de Agustín y la electrónica actuando como colchón sonoro.

La quinta parte, la más breve de todas, es la más inquietante gracias al trabajo por parte de la electrónica. En forma de diminuendo finaliza esta parte y la pieza en calma: un final perfecto para esta más que notable grabación.

Con elementos de la libre improvisación y de la clásica contemporánea, esta es otra muestra de la maestría de Evan Parker (aquí en formato electro-acústico), perfecto para ser escuchado en múltiples ocasiones y en cada una de ellas fijar la mirada en nuevos e interesantes detalles.


* Grabado en directo en noviembre de 2004 en Centre for Contemporary Arts, Glasgow, Inglaterra. Producido por Steve Lake. Editado en 2005. ECM 1924 http://www.ecmrecords.com Distribuido por Nuevos Medios ** Nuestro agradecimiento a: http://www.tomajazz.com