
Hace aproximadamente dos años tuve la ocasión de asistir en Madrid a la proyección del filme Berlín, Die Sinfonie der Grosstadt (Berlín, Sinfonía de una Gran Ciudad),dirigida por Walter Ruttmann y estrenada, en dicha ciudad, en septiembre de 1927, en el que durante sesenta minutos estructura el despertar, la somnolencia y la actividad vertiginosa de un día en la ciudad de Berlín.
Inmersa su creación en la década de los años veinte, en pleno apogeo de las vanguardias artísticas, Ruttmann experimenta en la búsqueda de la expresividad de las imágenes, a través de medios abstractos, geométricos, del movimiento y la velocidad. Una forma de narración que permite incluir esta película en la historia del cine por su hermosa estética, y por su innovación. En la actualidad el espectador asiste a una sinfonía abierta (“tocata”, “fuga”; variaciones que reconducen, transforman estallidos de luz, líneas, blanco, negro, sombras, en ocasiones de forma aleatoria, repetición de motivos que se precipitan y enlazan con el silencio), no tanto a un documento histórico de determinada ciudad y si a una técnica cinematográfica que años más tarde influiría en el cine europeo.
La narración refleja lo que sucede, lo cotidiano. Cine documental como espejo de la realidad urbana, del desarrollo industrial, del espíritu de la ciudad, en la que el movimiento de la gente forma parte, de manera coral, de la estructura de la sinfonía, como una revolución fílmica de la realidad que ofrece al espectador las diferentes lecturas de una obra abierta, en la que el pensamiento, la palabra interior, enriquece nuestra percepción de las imágenes.
Para Ruttmann …«La cinematografía forma parte de las artes plásticas, y sus leyes se aproximan sobre todo a las de la pintura y la danza, siendo sus medios de expresión formas, superficies, luz y sombra con todas sus connotaciones anímicas, pero por sobre todo el movimiento de estos fenómenos ópticos, la evolución temporal de una forma a partir de otra. Es un arte plástico con la característica novedosa de que la raíz de lo artístico no debe buscarse en un resultado concluyente, sino en el devenir temporal de una revelación a partir de otra. »…