Poemas

por Silvia Long-Ohni


Y así compulso


Y así compulso a ese amanecer
que agotado en la nochedumbre de esta víspera
parece renunciar a ser la luz
pero el alba futura persevera en su triunfo
y es allí, después del sueño lento ya preñado
cuando se abre la rosa y la palabra

Androgino


I

Me despétalo rosa y me azuceno
ante el leve temblor del labio infante
me risueño trinando con su risa
que vuelve primavera los inviernos.

Me estrello en el amor y me mareo
se me aluna por mes la biología
y jazmino después cuando me parto
me capullo de vida y me duplico.

Me arboledo, me musgo, me violeto
si arrecia el desamparo o la tristeza
sobre el trigo más frágil e inocente
pero vuelvo torcaza y me embandero
con lucha que no mata pero insiste.

II

Me herramiento, me fraguo, me labranzo
arrivo pan sustento y me convierto
en palabra que es quilla, proa y vela
con agua en tempestad o manso rio.

Me silencio en mi diario y me sonrío
si mi niño replica mi apellido
me importancio, me subo, me leono
en la selva febril, en los estadios

En la mesa y usando cabecera
me bolsillo y entrego el esqueleto
por jornadas iguales a mis huesos
y en idéntico lar me vulcanizo.

Y un día me ametrallo, me asesino
me desalmo, torturo, me soborno
me hiroshimo y también me kabulizo
y el instinto de caza me procede
desangrando la rosa y la azucena.