A cinco años de: "Sobrevivida al fin su transparencia".

por Varios autores a José Ángel Valente

1929 - 2000

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DALET

Tejí la oscura guirnalda de las letras: hice una puerta:
para poder cerrar y abrir, como pupila o párpado, los mundos.

(De Tres lecciones de tinieblas)


Raíz y puerta, las letras. El sonido de tus ojos abiertos a los míos. Mi oído ante tus letras relampagueantes. El fulgor de tus palabras, tu olor y el mío. Puerta o brocal, la palabra es balcón, mirador, otero.

Una palmera se cimbrea, se abre de la tierra al cielo. Las letras son palmeras abiertas del tú al mí, puertas de entrada y salida, verso acogedor. El verso es brocal, puerta, atalaya y torre. El verso es guirnalda cerrada, huerto. Al mundo lo miramos con la lupa de las letras.

Miguel Arnas Coronado


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EL ÁNGEL

Al amanecer,
cuando la dureza del día es aún extraña,
vuelvo a encontrarte en la precisa línea
desde la que la noche retrocede.

Reconozco tu oscura transparencia,
tu rostro no visible,
el ala o el filo con el que he luchado.

Estás o vuelves o reapareces
en el extremo límite, señor
de lo indistinto.

No separes
la sombra de la luz que ella ha engendrado.

(de Material Memoria)

Aquí no yace el que escribía la fricción tenue de la sombra contra la luz
la yesca y el salto silencioso de la chispa en la muda raíz
garganta afuera. El que inmoló al desierto y dijo arenas
como dijo agua y el cuerpo entregó a la transparencia
para que nunca se cortara el hilo de su canto.

La noche lo inclinó entre duermevelas incendiando su oído y su alfabeto.
El tenaz amanuense, el raptado del dios, el auscultante insomne
pronunció mi nombre alguna vez y habló por mí ante el rojo zarzal de la palabra.

Un hombre se desliza por un bosque de hojas
no hay ave que no tenga más luz que la mañana
ni hay ojos donde el tiempo aposente más llanto.

Yo ardí con él. Fui material memoria, luminosa ceniza.

Aquí no yace el ángel.

Patricia L. Boero

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XXVI

Con las manos se forman las palabras,
con las manos y en su concavidad
se forman corporales las palabras
que no podíamos decir

(de El Fulgor)

A José Ángel Valente


En el centro un gesto, una memoria,
un hueco cóncavo.

Segregación de resinas.

¡Ay amor!,
umbra del cuerpo en el espejo.

C.Dolores Escudero

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Caer en vertical. Sueño sin fin de la caída. Qué repentina formación el ala.

(de Fragmentos de un libro futuro)

El poeta pregunta a las palabras, sabedor de que si nos mienten, nos modelan. A menudo primera intuición poética, portadora de originalidad, la palabra "caída" lleva en sí su remonte.
Es el instante en que el sueño de humanidad, pleno de angustia, de vertical angustia, nace abandonando el Paraíso; Valente se vuelve a interrogar a la palabra. Y en su arrojada respuesta, oye la física del silencio.

Antonio Mengs


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BET

Casa, lugar, habitación, morada: empie-
za así la oscura narración de los tiempos:
para que algo tenga duración, fulguración,
presencia: casa, lugar, habitación, memo-
ria: se hace mano lo cóncavo y centro las
aguas: dales nombres: para que lo que no
está esté, se fije y sea estar, estancia, cuer-
po: el hálito fecunda al humus: se despier-
tan, como de sí, las formas: yo reconozco
a tientas mi morada.

(de Tres Lecciones de Tinieblas)

Una de sus posibles lecturas me sugiere aquella Escultura de manzano.

Paloma Paredes


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XXXVI


Y todo lo que existe en esta hora
de absoluto fulgor
se abrasa, arde
contigo, cuerpo,
en la incendiada boca de la noche.

(de El fulgor)

Cuerpo del poeta: límite.

Otra linde desea la palabra; desierto donde labrarse y, aún candente, despertar al primer vuelo del signo.

Francisco J. Ramón (Zifar)

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Estrofa del poema: Como una invitación o una súplica

[...] En vano vuelven las palabras
pues ellas mismas todavía esperan
la mano que las quiebre y las vacíe
hasta hacerlas ininteligibles y puras
para que de ellas nazca un sentido distinto,
incomprensible y claro
como el amanecer o el despertar. [...]

(de La memoria y los signos)

hasta que de ellas nazca, a borbotones, aquello que nos falta a poco que escuchemos, aquello que en redor muestra confusión
y sin embargo por algo ajeno a la palabra, hasta quebrantarla para desde ella... el don manantial de la actitud solícita.

Abílio Rodríguez

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GRAAL


Respiración oscura de la vulva.

En su latir latía el pez del légamo
y yo latía en ti.
Me respiraste
en tu vacío lleno
y yo latía en ti y en mi latían
la vulva, el verbo, el vértigo y el centro.

(de Mandorla)


VALENTE Y SU "GRAAL"

Mandorla (1982). Almendra mística en el óvalo que traduce la vulva matriz, evidenciando la disolución de las escisiones entre alma y cuerpo o espíritu y materia. Sintonía con Celan, poeta muy estimado y traducido por Valente, y ecos de la antropología simbólica utilizada por Eliot. Comunión mística entre lo erótico y lo religioso a través del cuerpo femenino, concebido como materia en la que se disuelven todas las escisiones: "Graal". Donde la mujer es el cáliz sagrado en el que se funde y se confunde, se llena y se vacía, se disuelve y se integra hasta llegar al centro entre tu yo y mi tu.

Claudio Rodríguez Fer

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