por C. Dolores Escudero

Asklepios
De Miguel Espinosa
Siruela, Madrid 2005
176 páginas, 18 euros
Miguel Espinosa: un autor intemporal
En 1985 la Editora Regional de Murcia publicaba esta obra de Miguel Espinosa (1926-1982). Yo no he llegado a ella hasta ahora.
Tras leer La Tribada, Theologiae Tractus (1986),en la misma editorial, sabía que era difícil encontrarme con otra maravilla semejante; pero no pude dejar de lanzarme a la profundidad del "mar espinosiano", buscando el milagro del tesoro. Escuela de Mandarines, que sin llegar a producirme la fascinación de Tribada, me incorporó a los incondicionales de este autor.
Es ahora la editorial Siruela quien recobra este libro, casi de juventud, de Espinosa: Asklepios. Obra de interioridad y de verdad vital de la vida, de sentimiento y deseo.
«Me llamo Asklepios, y de tarde en tarde tomo la pluma para confesarme, lo cual hago por cumplir la necesidad de experimentarme verdadero, como ordenó Demócrito». Ya el brevísimo Prólogo nos presenta un retrato completo del personaje que, como un competente cicerone, nos ira mostrando las vicisitudes de este último griego clásico, nacido por azar, acaso fatalidad, fuera de su tiempo, y que vive su existencia sin ningún abandono o duda a los principios de los ideales griegos de Belleza, Verdad y Bondad.
Es la escritura de este texto un filón de lirismo, donde Espinosa deja libre al poeta que siempre encerró, y del que su prematura muerte, seguramente nos privó.
«[...] Venga la luz;
sea imposible lo imposible;
su contrario se llama locura;
valga más lo real que lo ideal;
déjeme la demencia [...]»
Un libro, en verdad, hermoso. Un libro que nada tiene en común con esas obras que hoy priman en los fondos editoriales: la prisa por pasar página, la lectura sin detenimiento. Asklepios requiere la lectura pausada que lleva a la meditación, al pensamiento; allí donde el deleite no esté desterrado, y la Literatura no sea mero entretenimiento.