Había una vez un elefantito que vivía sólo en una cueva que estaba en una isla de África.
Una mañana se le acercó una serpiente pequeñita y le dijo:
¿Qué haces aquí sólo?
Y el elefantito contestó:
Mis padres se han ido de viaje y yo les estoy esperando .
La pequeña serpiente le dijo:
¿Me puedo quedar contigo? A mí me pasa lo mismo
¡Claro! ¡Podemos jugar a alguna cosa! ¿ Se te ocurre algo?
No, pero pensemos juntos.
Y se pusieron a pensar a qué podrían jugar.
Al cabo de unas horas apareció un león chiquitín y les dijo:
¿Qué hacéis aquí tan solos?
Nuestros padres se han ido de viaje y les estamos esperando juntos.
Y el leoncito les dijo:
A mi me pasa igual ¿Me puedo quedar a jugar con vosotros? Me sé muchos juegos.
¡Claro!
Y se pusieron a jugar los tres.
Por la tarde , apareció un cachorro de leopardo que les había oído como jugaban y les dijo:
¿Me dejáis jugar con vosotros? Estoy sólo .
¡Claro que sí! A nosotros nos pasa igual
Y se pusieron a jugar hasta la noche.
Al día siguiente los papás del elefante, los de la serpiente , los del leopardo y los del león preparaban un gran desayuno con chocolate para los cuatro pequeños que dormían juntos y felices en la cueva del elefante.
Biel Coll Ribes, 7 años