Emilio Coco: Un poeta "secreto"

por Dionisia García

Emilio Coco (San Marco in Lamis, Italia 1940) ha desarrollado una intensísima actividad como critico, antólogo y traductor de poesía italiana al español y de la española a su idioma. Entre sus muchos trabajos cabe destacar: Abanico, antología della poesía spagnola d´oggi (1986), Veinticinco años de poesía en Italia (1990 en colaboración con Juana Castro), In nuovo panorama poético spagnol o (1991), La poesía della Spagna mediterránea (1996) y El fuego y las brasas (Sial. 2001). Ha publicado también dos volúmenes de Teatro spagnolo contemporáneo (1998-2000).

Por toda su dedicación y trabajo a las letras españolas, se le ha concedido La Cruz de Alfonso X El Sabio.

Entre sus libros de poesía figuran; Profanazioni (1990), Qué hago yo aquí esperando que la salsa acabe de hervir (1991), La parole di sempre (1994), Piano bar (2001, traducción De Rosa Lentini y La memoria del vuelo (2002, traducción de Carlos Clementson).

Ha obtenido el Premio "Annibal Caro" 1999, por el conjunto de su obra, y el "Premio Speciale Torri di Quartesolo" en 2002.

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Emilio Coco


LA POESÍA DE EMILIO COCO

Hace algún tiempo, hablábamos de la poesía "secreta" de nuestro autor, y era más que una sospecha. Coco escribía sus poemas calladamente, y sólo se decía de sus trabajos y dedicación a la poesía española, y otros géneros, como podemos ver, sin contar la labor editorial que ha llevado a cabo, favoreciendo así a autores españoles. De esta manera su poesía se ha ido demorando en el tiempo, en cuanto a publicación. Afortunadamente sus
poemas ya nos pertenecen, como cualquier obra entregada a los demás por voluntad de su autor. Por tanto, ahí queda para conocimiento y disfrute de los 1ectores. Creo que merece la pena acercarse a un poeta cuya singularidad es bien patente. También puede atraer la cercanía y conocimiento del poeta Coco en cuanto a la poesía española se refiere. Digamos que sin menoscabo de su originalidad, sus versos han brotado bajo esa atmósfera y cercano trato con la poesía española.

La poesía de Emilio Coco ha ido surgiendo al paso de la vida, confundida con sus acontecimientos felices y desgraciados. Desde los más elementales oficios cotidianos, hasta el amor, el erotismo y la muerte son tratados en esta poesía. También son tema los años vividos por el autor en calidad de profesor. Sus versos, en las diferentes anécdotas parten de lo más allegado, de la sencillez del día a día. También ahí puede estar lo esencial, la palabra que ilumine el poema. El tiempo ese gran depredador es advertido por el poeta de San Marco in Laminis como enemigo del amor, de la belleza, de las cosas y aconteceres que florecieron en su comienzo, y sobreviven en el presente sin esplendor, acogidos con nostalgia, también con melancolía, esa característica del ánimo, capaz de engrandecer el tiempo ido y acrecentar su rumor...

Podemos decir, sin temor, que Emilio Coco es un poeta sorprendente ya que ofrece en su poesía un contraste no usual, dada la utilización de un lenguaje nuevo, actual, y realista, donde la mera palabra se recoge en endecasí1abos blancos; tiene lugar así un encuentro entre la clasicidad y el presente; asistimos, por tanto, a una originalidad a través de un discurso coloquial en el Poema. Coco ironiza en ocasiones sobre su insistencia en el endecasílabo, e ironiza incluso sobre su condición de poeta. En cuanto al ritmo, tan importante en el poema, dice su traductor, profesor Carlos Clementson, "el fino oído y el sabio dominio rítmico que caracterizan a sus traducciones de poemas ajenos vuelven a aparecer con fluente musicalidad expresiva, nunca orquestada ni efectista melódica... "

Es justo dejar constancia de un poeta que lo merece por sus propios méritos. También como gratitud hacia el estudioso y traductor de la poesía española, a la que ha dedicado, y dedica su desinteresado quehacer.



De: La memoria del vuelo

- Selección -
Traducciones de Carlos Clementson

Éramos tres pequeños hermanos

era el mayor Michele sollozaba
extendido en la cama y con las manos
apretaba y tiraba de la colcha
hundiendo la cabeza en la almohada
Donato estaba en el balcón de espaldas
y rezaba con la cabeza gacha
a escondidas secándose las lágrimas
con el pañuelo azul de motas rojas
tendido sobre el suelo arrojé fuera
algunas moneditas del bolsillo
con la efigie del rey me divertía
sentirlas rebotar en la pared
Donato se volvía y censuraba
con ojos de reproche comprendí
que no era aquél momento para juegos
y bajé adonde se había reunido
la legión de vecinos y parientes
me pidieron sentarme junto al lecho
donde del todo rígido dormías
guantes grises, grandes zapatos negros
con el blanco pañuelo estabas cómico
aquel que del cabello te llegaba
a tenerte el mentón y aún recuerdo
que a mí también mamá me rodeó
con algo semejante la cabeza
porque una vez me dieron las paperas
papá lejano yo no te añoraba
tenía que llevarte la comida
al caer de la tarde hasta el taller
de la carpintería me regañabas
si cogía herramientas por probar
mi aptitud para clavar las tablas
o manejar la sierra y el escolpo
y yo debía interrumpir mis juegos
y dejarme del aro y la peonza
de arriesgadas carreras por las calles
de gradas escarpadas que abocaban
a la céntrica calle Matteotti
las heridas curadas con vinagre
y aceite aquellos días de atracón
sopa de pasta un montón de albóndigas
macarrones bogando por un mar
de salsa densa y rica de perfumes
pero llegó el día de la salida
totalmente de negro me vistieron
negro el cabello lacio con la raya
y negros ojos como un niño huérfano
me acompaño Michele hasta la clase
para esa ocasión hice un poema
y aún me acuerdo de sus primeros versos
Tres hermanos pequeños eso éramos
y ahora tan sólo tres pequeños huérfanos

se emocionó al leerlo la maestra
no tenía ya padre ni mamá
qué importa me sentía enfant prodige


Eravamo tre piccoli fratelli

il più grande Michele singhiozzava/ allungato sul letto e con le mani/ stringeva e tormentava la coperta/ sprofondando la testa nel cuscino/ Donato era di spalle sul balcone/ recitava preghiere ad occhi bassi/ e s´asciugava il pianto di nascosto/ col fazzoletto azzurro a palle rosse/ steso sul pavimento cacciai fuori/ alcune monetine dalla tasca/ con l´effigie del re mi divertivo/ a farle rimbalzare contro il muro/ Donato si girava e dissentiva/ con sguardo di rimprovero capii/ che non era il momento di giocare/ e scesi giù dov´era radunata/ la folla dei vicini e dei parenti/ mi fecero sedere accanto al letto/ dove dormivi tutto irrigidito/ in guanti grigi e grosse scarpe nere/ eri buffo col bianco fazzolone/ che annodato ai capelli ti scendeva/ a sostenerti il mento mi ricordo/ che pure a me la mamma incorniciò/ con qualcosa di simile la testa/ perché m´ero buscato gli orecchioni/ papà lontano non ti rimpiangevo/ che dovevo ogni giorno sul tramonto/ portarti da mangiare alla bottega/ di falegname dove mi sgridavi/ se ti toccavo i ferri per provare/ l´abilità nell´inchiodare tavole/ nel maneggiar la sega e lo scalpello/ e dovevo interrompere i miei giochi/ spensierati del cerchio e della trottola/ corse spericolate per le strade/ che sboccavano a ripidi gradoni/ sul corso Matteotti dei signori/ le ferite guarite a olio e aceto/ giorni indimenticabili di sbafo/ pasta in brodo montagne di polpette/ zitoni naviganti dentro un mare/ di salsa densa e ricca di profumi/ ma venne pure il giorno dell´uscita/ mi ritrovai vestito tutto in nero/ neri i capelli lisci con la riga/ nero lo sguardo d´orfano bambino/ m´accompagnò Michele fino in classe/ per l´occasione scrissi una poesia/ di cui ricordo ancora i primi versi/ Eravamo tre piccoli fratelli/ Ora siamo tre piccoli orfanelli/ la maestra si commosse alla lettura/ non avevo più il babbo né la mamma/ che importa mi sentivo enfant prodige


Qué hago yo aquí

Qué hago yo aquí esperando a que la salsa
termine ya de hervir no tengo pluma
ni un trozo de papel al que entregar
mi tristeza en un verso endecasílabo
ese agudo deseo de la muerte
que se levanta cuando más intenso
se vuelve nuestro apego por la vida

Qué hago yo aquí sentado en el garaje
cuidando de que el fuego no se apague
y revuelvo en la caja más cercana
en busca de una tiza o un lapicero
para fijar en un folio arrugado
que hacía de tapón a una botella
mis oscuros afanes de plagiario

Qué hago yo aquí con ya cincuenta años
sin querer levantarme para ir
a cerrar la bombona de butano
porque desde que dio el primer aviso
han pasado ya treinta y tres minutos
quién tuviera un punzón para grabar
en la pared un verso inigualable

Qué hago yo mientras voy bajando el cierre
y pulso el interfono en el portal
para decir la salsa ya está hervida
y échame el manojo de las llaves
porque quiero guardar el coche ahora
y subir muy deprisa y anotar
mis graves pensamientos trascendentes

Qué hago yo aquí sentado a la olivetti
en el rodillo puesto el folio en blanco
en posición exacta a doble espacio
las letras estampadas en las teclas
que arden bajo el peso de los dedos
y menos mal que está lista la cena
y la menestra fría no está buena


Che faccio io qui

Che faccio io qui aspettando che la salsa/ finisca di bollire non ho penna/ né un pezzetto di carta a cui affidare/ la mia tristezza in versi endecasillabi/ l´acuto desiderio della morte/ che insorge proprio quando più tenace/ si fa l´attaccamento per la vita

Che faccio io qui seduto nel garage/ badando che la fiamma non si spenga/ e frugo nella scatola vicina/ in cerca di un gessetto una matita/ per fissare su un foglio raggrinzito/ che faceva da tappo a una bottiglia/ le mie cupe inquietudini d´accatto

Che faccio io qui arrivato a cinquant´anni/ senza voglia di alzarmi per andare/ a chiudere la bombola del gas/ perché da quando ha dato il primo bollo/ sono trascorsi trentatré minuti/ oh avessi un punteruolo per graffiare/ sulla parete un verso ineguagliabile

Che faccio io mentre abbasso la serranda/ e premo sul citofono di casa/ per dirle che la salsa è già bollita/ e che mi butti il mazzo delle chiavi/ perché voglio rimettere la macchina/ e salire di corsa ad annotare/ questi gravi pensieri trascendenti

Che faccio io qui davanti all´olivetti/ col foglio bianco posto dentro il rullo/ in posizione esatta doppio spazio/ le lettere sui tasti stampigliate/ che ardono sotto il peso delle dita/ e meno male che la cena è pronta/ e la minestra fredda non è buona


Spielberg

apoyado en un glasis no distingo
si el corazón me late de amor patrio
o tal vez por la empinada cuesta


Spielberg

appoggiato allo spalto non distinguo/ se il cuore mi sussulta d´amor patrio/ oppure per la ripida salita




Plaza de San Wenceslao

Plaza San Wenceslao a unos pasos
del basamento me hace ver Michele
el sitio en que, empapado de bencina
se prendió fuego el joven Jan Palach
ni una flor o inscripción que nos recuerde
que justo aquí el mismo día y mes
de hace veintiún años moría el sueño
de un socialismo libre y más humano
vamos a hacernos pues en su recuerdo
una foto de grupo aún achispados
por los litros de malta trasegados
en una tasca típica de Praga


Piazza San Venceslao

Piazza San Venceslao a qualche passo/ dal basamento m´indica Michele/ il punto in cui cosparso di benzina/ si diede fuoco il giovane Jan Palach/ non una scritta o fiore a ricordare/ che proprio qui lo stesso giorno e mese/ di ventun anni fa moriva il sogno/ di un socialismo libero e più umano/ ce la facciamo allora a suo ricordo/ una foto di gruppo ancora brilli/ per i litri di malto tracannati/ in un locale tipico di Praga


Felicidades

Llevo casi una hora aquí esperando
en el coche a la entrada de la calle
de San Onofrio, justo bajo el disco
de "prohibido aparcar". Ea, ten paciencia
cinco minutos, vuelvo a aquella tienda
si me hacen un descuento me lo compro.
Soy una burguesita ¿no lo dices?
no cambio nunca y eso te molesta.
Está bien, por favor no tardes mucho
si viene un guardia me echa de aquí y entonces
cómo vas a encontrarme en todo este
laberinto de calles y callejas.

Tengo un llavero en forma de bolígrafo
por fortuna, esperemos que haya gente
no dejes que te engañen ten cuidado
con la piel el modelo y la cartera
la tienda está muy céntrica y es lujosa
acaso un poco cara pero eso
es una garantía de seriedad
y de una clientela que no piensa
en ahorrar que compra a ojos cerrados.

Habrá allí mucha gente, dependientas
probando y atendiendo a las señoras
son los nuevos modelos qué finura
y le queda estupendo la retamos
a hallar algo mejor en el mercado
puede pagarlo a plazos aunque falle
un mes o más la empresa es comprensiva
puede dormir en un colchón de plumas
le deseamos un próspero año nuevo
si vuelve por aquí en pocos días
rebajaremos todos los artículos
y si eso le interesa cuidaremos
de avisarla con tiempo ¡Enhorabuena!

Tengo el llavero en forma de bolígrafo
si hay objetos tan prácticos no sé,
su único inconveniente: te abandona
en la ocasión que más lo necesitas
y por más que lo frotes sólo traza
surcos sin vida sobre la guantera
y las bellas ideas se te escapan
imprecas ¡maldición! sólo funcionas
cuando ya no haces falta y ahora qué hago
la musa está dictando y las palabras
si no las coges pronto desvanecen.

La bolsa grande está en el maletero
con tal que no se manche mientras tanto
podías haberle dado con la esponja
¿no te aburres de estar sin hacer nada?
ni me preguntas cuánto me ha costado
ya lo sé que mis cosas no te importan
es la historia de siempre pero al menos
podrías esforzarte. ¿No las oyes?
Acuden por sorpresa con cabriolas
alegres y traidoras, sí, es verdad,
el abrigo de piel es muy hermoso
pero dame una pluma, las atrapo
son pocos versos valen una vida.


Auguri

È da un´ora che aspetto nella macchina/ all´imbocco di vico sant´Onofrio/ proprio sotto il divieto di parcheggio/ cinque minuti torno a quel negozio/ se mi accordo sul prezzo me la compro/ sono una borghesuccia non lo dici?/ non cambio mai e questo ti dispiace/ va bene ma ti prego non tardare/ se viene qualche vigile è sicuro/ mi manda via di qui vammi a trovare/ in questo labirinto di stradine

Ho il portachiavi a penna che fortuna/ speriamo ci sia gente nel negozio/ non ti fare imbrogliare stai attenta/ al modello al pelame al portafoglio/ il negozio è centrale ed è lussuoso/ forse un po´ caro ma è una garanzia/ di serietà clientela che non bada/ a risparmiare acquisti ad occhi chiusi

Ci sarà molta gente le commesse/ occupate a provare alle signore/ sono i nuovi modelli che finezza!/ le calza a meraviglia la sfidiamo/ a trovare di meglio sul mercato/ la può pagare a rate anche se salta/ un mese o due la ditta è comprensiva/ dorma sonni tranquilli le facciamo/ per l´anno nuovo i più sentiti auguri/ se ripassa fra qualche settimana/ mettiamo i saldi con un forte sconto/ sarà se le interessa nostra cura/ avvisarla per tempo ancora auguri!

Il portachiavi a penna non conosco/ oggetto di maggiore utilità/ l´unico inconveniente è che talvolta/ ti tradisce al momento del bisogno/ e più lo sfreghi contro il portaoggetti/ ma solo traccia solchi senza vita/ le belle idee se ne vanno via/ imprechi maledetto tu funzioni/ quando non servi adesso come faccio/ la musa sta dettando e le parole/ se non le imbrigli sfumano nel nulla

La grossa busta dentro il bagagliaio/ speriamo non si sporchi nel frattempo/ passavi con la spugna non ti annoi/ aspettare così senza far niente/ non mi chiedi nemmeno quanto ho speso/ lo so delle mie cose non t´importa/ è storia vecchia almeno puoi sforzarti/ ma non le senti? arrivano a sorpresa/ caracollando allegre traditrici/ è vero la pelliccia è proprio bella/ ma ora svelta una penna le imprigiono/ son pochi versi e valgono una vita


Mais où sont mes amis d´antan?

¿Os acordáis, amigos veinteañeros?
A Nápoles ciudad de nuestros sueños
viajábamos en tren. En los asientos
de madera engañábamos al tedio
de las largas paradas del correo
jugando a la malilla y a los tres sietes
Cinco liras la apuesta. Si llegabas
a la estación central con tus cien liras
podías irte a aquel cine de barrio
dos films entre puteros y travestis
mas nuestro ingenuo corazón de niños
qué podía saber de señorones
de chaqueta cruzada y de drogatas
que gozaban de mariquitas listos
jadeando afanosos de placer.

Caminábamos chulos por Forcella
fumando rubios cigarrillos griegos
y en la Duchesca igual que en nuestras calles.
Salía Umberto a las tantas de la noche
paseando en pijama por Toledo
hasta el Cine-Teatro Margherita
en los sótanos de la Galería
tras el telón echaba algún vistazo
a las coristas de brillantes tetas
que las bailaban ante aquel cabrón
con la cartera hinchada en el bolsillo
de su chaqueta azul de finas rayas.
De día devoraba sus libracos
arropado hasta el cuello con la manta
las camas arrimadas a los ángulos
de aquel gran cuarto oscuro y despojado
con la estufilla eléctrica en enero
sustraída al abuelo entre dos luces
que a iguales intervalos medio loco
lanzaba un grito sordo y lancinante
también de noche aunque más lejano.
Dormía junto a él en la gran cama
que ocupaba ella sola aquel cuartucho
Aldo de Nola. Todos lo acogimos
como al maná pues era tan casero
que ninguno pelaba las patatas
con las mondas tan finas como él.
Se ejercitaba Umberto con los signos
como patas de mosca el urdú hindi
(¿no conocías lenguas más decentes?)
es para encantadores de serpientes
en cualquier sucia calle de Calcuta.
Sí, ríete, dichoso mameluco
te mandaré una foto de Lahore
y me verás tumbado sobre alfombras
como un nabab con chicas estupendas
que ni siquiera en sueños te imaginas.

Quien ahorraba más era Vincenzo
tenía guardado un sitio en su maleta
para las vituallas de la noche
prensadas en un bote de hojalata.
Le temblaban las manos al abrirlo
temiéndose que hubiésemos llegado
a violar el secreto de su cofre.
Se recogía en un rincón oscuro
con un cuchillo bisturí cortaba
seis lonchas de salami para él solo
más delgadas que las sagradas formas
y si queréis tener parte en la fiesta
haced sonar diez liras por cabeza
licenciado partió para Somalia
diez años fue asesor en Mogadiscio
ahora enseña inglés al Instituto
con seis hijos mulatos se realiza
fumando a diario treinta nacionales
que con puros toscanos va alternando.

Napoleone rico en atributos
dejó nuestro vivir de privaciones
acogido a la cama de una viuda
compuesto y bien nutrido se burlaba
desde el balcón que daba a la plazuela
de la Universidad: empollad, necios,
si venís esta noche a visitarnos
tendréis cena y un hoyo bien caliente.

Amigos, cada cual por su camino
dispersos por Bagnoli y por Cagnano
cebados por los años ya pensamos
tan sólo en la vejez y Dios lo quiera
con el consuelo de hijos y de nueras
y yo entretanto sentado a mi escritorio
me hago el poeta mintiéndole a mi muerte.



Mais où sont mes amis d´antan?

Amici di vent´anni ricordate?/ A Napoli città dei nostri sogni/ ci andavamo col treno accelerato/ sui sedili di legno ingannavamo/ la noia delle fermate alle stazioni/ giocando allo scopone e al tressette/ cinque lire a puntata se aumentavi/ alla Centrale il gruzzolo di cento/ potevi andare al pidocchietto/ gratis/ due film fra puttanieri e travestiti/ ma il nostro cuore ingenuo di bambini/ che poteva sapere di drogati/ di signori perbene in doppiopetto / che godevano lesti femminielli/ rantolando affannosi di piacere./

Camminavamo guappi per Forcella / fumando bionde sigarette greche/ e alla Duchesca come sopra i viali/ Umberto se n´usciva ad ora tarda/ passeggiando in pigiama per Toledo/ fino al Cine-Teatro Margherita/ nell´interrato della Galleria/ sbirciava dalla tenda sopra il palco / i seni lustri delle ballerine/ li sbattevano in faccia a quei cornuti/ col portafoglio gonfio sprofondato/ nell´interno di giacche blu gessato/ Di giorno macinava libri interi/ avvolto fino al collo nella manta/ quattro letti addossati contro gli angoli/ dello stanzone scuro e disadorno/ con la stufetta elettrica a gennaio/ trafugata sul presto la mattina/ al nonno pazzo che a intervalli uguali/ mandava un grido cupo e lancinante/ pure di notte ma più distanziato/ Ci dormiva con lui nel grande letto/ allungato per tutto lo stanzino/ Aldo di Nola che avevamo accolto/ come una manna tanto casalingo/ che nessuno pelava le patate/ con bucce trasparenti come lui/ Si esercitava Umberto con i segni/ come zampe di mosca ti sceglievi/ una lingua decente coll´urdu hindi/ farai l´incantatore di serpenti/ in un vicolo lercio di Calcutta/ ridi ridi beato mammalucco/ ti manderò una foto da Lahore/ con me ch´affondo in soffici tappeti/ ricco di soldi e splendide fanciulle/ come nemmeno in sogno te le crei.

Vincenzo ch´era il più risparmiatore/ nella valigia aveva riservato/ un posto alle cibarie per la sera/ pigiate in una scatola di latta/ gli tremava la mano nell´aprirla/ timoroso che fossimo riusciti/ a violare il segreto del suo scrigno/ S´appartava nell´angolo più buio/ col coltellino a bisturi tranciava/ sei fette di salame per sé solo/ che l´ostia santa aveva più spessore/ e per partecipare alla goduria/ fate sonare dieci lire a cranio/ laureato partì per la Somalia/ dieci anni consulente a Mogadiscio/ adesso insegna inglese al Commerciale/ con sei figli mulatti si realizza/ fumando al giorno trenta nazionali/ alternate con sigari toscani.

Napoleone ricco di attributi/ lasciò la nostra camera di stenti/ per scaldarsi nel letto di una vedova/ strigliato e ben nutrito ci beffava/ dal balcone che dava sulla piazza/ dell´Università: sgobbate gnocchi/ se venite a trovarci qualche sera/ c´è un pasto e un buco caldo anche per voi.

Amici ognuno per la propria strada/ dispersi per Bagnoli e per Cagnano/ impinguiti dagli anni già pensiamo/ a una buona vecchiaia voglia Iddio/ col conforto dei figli e delle nuore/ ed io intanto seduto al tavolino/ faccio il poeta e mento alla mia morte.


Poeta por libre y excelente traductor

A Fabio Doplicher

De haber tenido tiempo para reflexionar
sobre la importancia que podía tener
aquel tu poeta por libre y excelente
traductor
—donde leo una exquisita
cortesía más que el convencimiento
de mis méritos como escritor en verso—
forzando mi innata timidez
te habría propuesto muy sencillamente
que antepusieras a poeta el adjetivo
porque si como dices tu programa
despierta cierto interés en ese círculo
mi cotización habría tenido
gracias a esa variante una subida.


Poeta in proprio e fine traduttore

A Fabio Doplicher

Se avessi avuto tempo per riflettere/ sull´importanza che poteva avere/ quel tuo poeta in proprio oltre che fine/ traduttore —ove leggo una squisita/ cortesia più che il convincimento/ dei miei meriti di scrittore in versi—/ forzando la mia innata timidezza/ t´avrei proposto senza aggiungere altro/ d´anteporre al poeta l´aggettivo/ perché se come dici il tuo programma/ desta un certo interesse in quella cerchia/ la mia quotazione avrebbe fatto/ grazie a quella variante un grande balzo.


No ha llegado octubre

a la memoria de tía Franca

¿Qué haces ahora allá arriba? ¿Te dispones
a rezar con los ángeles las vísperas?
¿Aún tenéis voz y cuerpo allá en el cielo?
¿Te sostienen las piernas con fatiga
o tu andar es ligero y ya sin huellas?
¿O tiemblas desde un desgarrón de nubes
por tu sobrino que siempre llega tarde?
Mientras la tía trajina en sus fogones
¿sostienes tú sus pasos vacilantes?
No te rías de mí, no me reproches
si te canso con fútiles preguntas.
Hace ya casi un año que te fuiste
mas sigues obstinada en tu silencio.
Me basta una palabra, una señal
que me diga que ho ha llegado octubre,
que estás entre nosotros y podemos
verte si es que tenemos ojos nuevos.


Non c´è stato ottobre

in memoria di zia Franca

Che fai lassù a quest´ora? Ti prepari/ a recitare il vespro insieme agli angeli?/ Avete corpo e voce in paradiso?/ Ti reggi con fatica sulle gambe/ o è il tuo andare lieve, senza impronte?/ Trepidi fra gli squarci delle nuvole/ per tuo nipote sempre più in ritardo?/ Mentre la zia s´affanna tra i fornelli,/ la sostieni nel passo vacillante?/ Non ridere di me, non rampognarmi/ se t´assillo con stupide domande./ Fa quasi un anno dalla tua partenza/ e continui ostinata nel silenzio./ Mi basta una parola, almeno un cenno/ che mi accerti che non c´è stato ottobre,/ che stai in mezzo a noi, che per vederti/ solo abbiamo bisogno di occhi nuovi.