Tal vez me equivoque pero me da la sensación de que el conocimiento de la poesía catalana, vasca o gallega en el resto del país no es más grande que el de la poesía alemana, rusa o en lengua inglesa. Y debería serlo. No sólo por solidaridad lingüística y de misma nación, que como motivo único sería una patochada, sino por la calidad de sus poetas y obras.
Joan Salvat-Papasseit no es un desconocido ni en Cataluña ni tampoco en el resto de España, pero al revés de otros poetas quizá más oficialistas, no disfruta del aprecio que su gran poesía (erótica sobre todo) merece. En Cataluña por pobre y anarquista. Entre los lectores de habla hispana, por seguir la deplorable norma apuntada antes y por el relativo ninguneo que sufre entre la oficialoide y nacionalista "kultureta" catalana.
Salvat murió en Barcelona en agosto del año 1924 a causa de una tuberculosis. Tenía recién cumplidos los 30, pues había nacido un 16 de mayo de 1894. Era hijo de emigrantes a Barcelona desde la comarca del Camp en la provincia de Tarragona. Su madre, Elvira Papasseit, era gitana, y el padre, fogonero de barco, murió en accidente laboral en una travesía rutinaria entre Barcelona y Valencia, teniendo Joan 5 años. El premio del Estado por el sacrificio de una vida en pro del beneficio del empresario fue la acogida de viuda y vástagos (su hermano Miquel se exilió a Cuba en el 24 a causa de la dictadura de Primo; sus herederos han donado recientemente importantes documentos sobre Joan a la Universidad de Barcelona) en varios barcos viejos, anclados en el puerto y que utilizaban como residencia de necesitados. Aunque un barco anclado en un puerto no está al antojo de las olas, tampoco es exactamente una casa sobre sus cimientos. Quizá de esa experiencia infantil le viniera su mitología respecto a los barcos en el mar, aunque en sus poemas siempre son barcos diminutos, barcas de remos o de vela, barcas donde el marinero va en la proa erguido, altanero, seductor para las muchachas. "Bru mariner d´amor/ de peu dret a la proa:/ quina noia no el vol! " (Bruno marinero de amor/ a pie derecho en la proa:/ ¡qué chica no lo quiere!), compone, como un haiku, en L´irradiador del port i les gavines (El irradiador del puerto y las gaviotas).
En esa corta vida le dio tiempo a una escasa producción, aunque nadie entre los poetas catalanes, si no es Foix, Carner o Ausias llevó la lengua a refinamientos tan altos. Hay un detalle en Salvat-Papasseit que no tuvo su contemporáneo Foix, por ejemplo, y es el haberlo pasado mal, el hambre, el no tener nada que perder. "Cada ferida la sang d´un poema" (Cada herida, la sangre de un poema), es uno de los versos de La gesta dels estels. Quizá ese detalle moldee las palabras más que los temas. Es la materia prima, me da a mí, la que sale beneficiada.
Fue aprendiz de tendero y trabajó en un taller de escultura religiosa, lo que, curiosamente, le produjo una intensa tentación hacia los estudios eclesiásticos. Parece ser que, en lugar de dibujar diseños escultóricos en los papeles que llevaba en los bolsillos, garabateaba poemas, y siguiendo esa desviación de intenciones, acabó siendo un místico pero del amor, no divino. Luego fue estibador, y ese oficio le inspiró uno de sus poemas más bellos, el Nocturn per acordió. Sus amistades juveniles le llevaron hacia un catalanismo militante, hacia la profundización de sus conocimientos de la lengua, llegando a asistir, con 19 o 20 años, y por libre, a las clases del doctor Rubió en los Estudis Universitaris Catalans. También esas amistades le proporcionaron su primer trabajo serio, porque los empleos de redactor en revistas vanguardistas o artísticas nunca produjeron beneficios.
Fue también un amigo quien le facilitó el empleo de llevar la sección de librería de lo que entonces se llamaba galerías y hoy diríamos grandes almacenes, las Galerías Layetana, propiedad de los señores Segura y Esmatges. La tuberculosis la contrajo a consecuencia de una gripe mal curada, que le dio el primer susto en el año 18. Pero la necesidad de curación, primero con tratamientos de reposo y muy posteriormente en los establecimientos al uso que le pagaron sus amigos, hizo también que alguno de ellos se diera cuenta de que un trabajo más relajado le convendría, lo que le permitió regentar para cuenta ajena una tienda de antigüedades y libros de lance en Sitges durante los últimos años de su vida.
Seis meses antes de su fin, cuando la enfermedad le tenía ya tan arrasado que a sus amigos les daba grima verle aunque no escucharle, aún debió soportar la muerte de su pequeña hija Nuria, de 2 años. Y sin embargo? el sin embargo lo explico luego.
Salvat-Papasseit siguió las teorías y prácticas vanguardistas en su primera época. No obstante, a mi entender, eso no fue sino la plataforma desde la que se lanzó a producir su gran obra, la colección de poemas en un estilo más conservador pero de una sensibilidad tan exacerbada como pocas veces la lírica se había visto en Cataluña. L´irradiador del port i les gavines, de 1921 contiene aún algún poema vanguardista, con distribuciones de los versos siguiendo formas propias de la poesía visual, dibujos muy sencillos y propios de composición tipográfica (como la estrella dibujada en el poema "Els tres reis d´Orient"), disposiciones de tipografía diferente para destacar esta o aquella palabra o sangrías diversas en los versos para marcar un ritmo de lectura más pausado y alusiones a asuntos futuristas, como la cita constante de los tranvías o las máquinas, pero su gran obra (a mi gusto), compuesta tan solo dos años antes de su muerte, y que integran cuatro libros. Les conspiracions, La gesta d´els estels (La gesta de las estrellas) y, sobre todo La rosa als llavis (La rosa en los labios) y Ossa menor, son muestra de ese catalán entrañable y que adquiere, en la contemplación de la más alta tradición de Maragall, Verdaguer o los antes citados, la calidad colosal de un idioma lírico.
Debajo de sus palabras poéticas hay un misticismo, pero no un misticismo divino sino amoroso. Para él, el amor, la mujer, su mujer (casó en el 18 con Carme Eleuterio i Ferrer, con quien había empezado a festejar en el año 12), esa maravilla que es la conjunción de dos seres humanos, es el único detalle que puede salvar la vida, su vida. Según Joaquim Molas, prologuista de sus Poesías completas del año 62, "el amor constituía la única posibilidad de fundirse con el Todo y, por tanto, convertirse en inmortal". El "delit" (goce) de ver pasar a una "poncella" (doncella, pimpollo) no implica deseo de posesión, sino deseo de eternizar la vida para mantener ese goce, alegría de estar vivo porque merece la pena estarlo. Para Salvat la belleza no es algo cuantificable, como hoy lo sería para un cirujano plástico o para cualquier hortera con carné, sino que es una actitud ante la vida, una actitud que lleva altanera la persona que la posee y, tan altaneramente como ella, lleva la persona que la observa y sabe gozarla. Para Salvat la belleza da alegría y risa, una risa triunfante, dionisíaca. Esa postura la mantuvo aun en el último día, cuando agonizaba. Ahí está el sin embargo. Su ciclópeo optimismo, su amor a la vida, su amor al amor, su vida vital. Amor y optimismo que traduce en palabras, porque de no ser así sólo sus amigos podrían haber optado al recuerdo de aquel gran personaje, de aquel gran ser humano. Sus poesías permiten que hoy sigamos la pista de ese optimismo como el perrillo olisquea el olor de su hembra.
Quien esto escribe nació en Barcelona. Soy catalán y tengo el honor de ser bilingüe. No perfectamente bilingüe porque mi lengua materna, la de casa, fue el español, y sólo me arranqué a hablar el catalán en mi adolescencia, como lengua de uso con mis amigos. No fue nunca lengua escrita ni apenas leída, sino que en ella comunicaba mis decisiones o inquietudes a mis colegas y, quizá en ella llegase a decir palabras de amor a alguna muchacha. Como en la canción de Serrat, aprendimos esas palabras de amor en antiguos comediantes, en antiguos poetas. Salvat no era antiguo, pero al escuchar aquello de "Res no és mesquí/ ni cap hora és isarda,/ni és fosca la ventura de la nit" (Nada es mezquino/ ni hora alguna es escabrosa/ ni es oscura la ventura de la noche), todos nos hacíamos polvo.
Salvat representó para muchos de nosotros, o al menos para mí, esas palabras de amor, el lenguaje que se susurra a la oreja para seducir, para confirmar lo que ya es ostensible pero hay que decirlo porque ¿qué sería de nosotros sin palabras?
No es el uso de diminutivos, ni siquiera el uso de versos de arte menor o la rima en asonante, más populares. No, es ese no sé qué que queda en no sé dónde, que hace de la poesía el trono de las palabras, la única vía posible para lo inefable. Cuando dice: "Si et veia la sina/ veia dos fitons", (Si te veo el seno/ veo dos dianas), en su poema "Arquer d´amor" (Arquero de amor) utiliza la palabra como dardo a su vez; fitó es diana pero suena muy semejante a la palabra castellana pezón, aunque en catalán sea mugró; mugró suena brusco en tanto fitó es dulce, por el sonido, como la misma leche que alimentaba a sus hijas (algunos traducen fitó por blanco, y diciendo "veía dos blancos" no sé qué puede entender uno). En otros versos asegura: "Ulls clucs/ l´amor/ sap que la vida sempre és una festa" (Ojos cerrados/ el amor/ sabe que la vida siempre es una fiesta, o al menos así lo traduce Xavier Ribalta en un disco en el cual pone música a poemas de Salvat). A ulls clucs quiere decir a pies juntillas, saber a ciencia cierta, y eso es lo que sabe el amor respecto a la calidad festiva de la vida, pero en efecto, ulls clucs es a ojos cerrados, situación normal de los ojos cuando se besa y se sueña. Esas dos palabras, ulls clucs, pueden susurrarse en los temblorosos oídos de la amada. Porque el catalán, como el portugués o el alemán, es lengua consonántica, y la sonoridad de ella está basada en esa vibración de los sonidos duros que se hacen suaves. ¿Cómo diríamos en español para dar esa sensación de ojos en clausura de todo aquello que no sea el amor, es decir, el dios grande y benevolente que rige la vida de los amantes?, ¿clausurados, ocluidos? Esa es la dulzura a la que hago referencia, la dulzura que construye la gran poesía y la convierte en expresión de lo inexpresable.
Salvat-Papasseit es, eso sí, el optimismo, la alegría de vivir y la justificación de la vida ("siento el mañana?, dijo en el año 22, ya gravemente enfermo, "como una maravillosa promesa que me han hecho y que no me niegan nunca"), no por vidas de ultratumba ni tampoco, aunque esto le tienta más, por heroísmos patrióticos o sociales, sino por el amor a la amiga, por el goce de mirarla, sentirla y poder expresar ese goce con palabras. Su patriotismo catalán es sobre todo una contraposición a lo castellano, entendiendo lo castellano como todo aquello español que no es catalán (una simplificación que a mí me irrita hoy, pero nadie es perfecto y Salvat-Papasseit no iba a ser una excepción). Situémoslo en la historia. El poeta escribe su obra máxima, como ya he dicho, entre 1922 y el 24, aunque llevaba publicando poemas desde el 17 (prosa de soflama social o futurista, empezó a publicarla en el 14), y no debemos olvidar que de todas las historias de la historia, la más triste es la de España. Es en el 23 que pistoleros del Sindicato Libre (de la patronal) asesinan al Noi del Sucre, en una esquina de la calle de la Cera en Barcelona, justo en el barrio chino, el que hay al lado sur de la Rambla, mientras Salvat vivía frente a la iglesia de Santa María del Mar, en el otro lado de la vía más popular de la ciudad de entonces y la de ahora. El Noi del Sucre, Salvador Seguí, consiguió de la patronal barcelonesa la jornada de 8 horas y consiguió, lo más importante de todo, además de unificar y atemperar a la CNT (Confederación Nacional de Trabajadores) anarquista, ser respetado y apreciado por los mismos empresarios como negociador duro pero flexible y hábil. Y ese movimiento obrero fuerte, moderno y muy empapado de un catalanismo internacionalista (contradicción muy posible entonces), no tenía parangón en el resto del país, al menos en su modernidad. El catalanismo de Salvat-Papasseit era más oposición al resto de España que otra cosa, oposición razonable entonces porque nada había tan moderno ni culto en la nación como ese rincón del nordeste español, Barcelona (que no buena parte del resto de Cataluña, tan agrícola y conservadora como podía ser, en aquel tiempo, cualquier región de Extremadura o Murcia).
Cataluña siempre destacó en las épocas en que el resto de España fue pobre e inculta. Ahora que no es así, la situación ha cambiado.
He hablado de su anarquismo. Llegó, incluso a militar en las Juventud Socialista de Barcelona, pero pronto se desilusionó de los políticos. "Ya no quiero alistarme bajo ninguna bandera", dijo al desertar de la militancia política, "son el verdadero distintivo de las grandes opresiones. Incluso el Socialismo es una nueva forma de opresión porque es un estado nuevo seguidor del Estado. Seré ahora el glosador de la divina Acracia, de la Acracia imposible en la vida de los hombres que no sienten deseo de una Era mejor". ¿Podría hablarse de nihilismo?. Tal vez el anarquismo sea nihilista por definición. Pero si manifestó esa acracia fue en su erotismo poético-místico y en las soflamas (más culturales que sociales) publicadas en las revistas que fundó o acompañó en su fundación, como "Un enemic del poble" (donde colaboraron Eugeni d´Ors y Ramón Gómez de la Serna) y Arc-Voltaic.
Salvat sigue vivo hoy. Han puesto música a sus poemas y los han cantado Joan Manuel Serrat, Lluis Llach, Ovidi Montllor, Xavier Ribalta. Incluso el compositor Eduard Toldrá, orquestó La rosa als llavis.
Pero tal vez deberíamos revivirlo aún más porque su optimismo, su amor a la vida y al amor, sus palabras que de puro depuradas parecen, como ya he dicho, una mística al amor y a la mujer, requerirían una vuelta, una relectura para los catalanes y un conocimiento para españoles y lectores en otras lenguas que nos devuelva, en tiempo de locuras, delirio por lo simple y grande, por lo incomprable.
"Soy, como hombre de letras, de imaginación escasa, más pronto elemental: todo lo he visto o vivido... No he escrito nunca sin mojar la pluma en el corazón, abierto de par en par", dijo en su juventud. Pero ¿dejó alguna vez de ser joven? Salvat pasó de joven a cadáver, un cadáver que aún sonríe con esa libidinosidad que, sola repugna a veces, y mezclada con amor es el más grande, junto con la idea de Dios, invento del humano.
He seleccionado algunos poemas. Imposible que sean los mejores, tal vez sean sólo algunos de los que más me gustan. He tratado, eso sí, que no sean exacta repetición de otras selectas o de poemas ya conocidos de este poeta. Como toda antología, y más aquí escasa por razones obvias de espacio, es personal e intransferible, y desde luego, parcial. También son personales algunas de las traducciones. De aquellos poemas seleccionados de los que dispongo de traducción he aceptado la del traductor porque pienso que su versión, aunque en ciertas palabras o frases yo difiera ligeramente, siempre será de largo mejor que la mía. Sólo he traducido, así, aquellas de las que no tengo disponible versión ajena. En estas traducciones mías me he encontrado con una dificultad añadida a la típica de cualquier traslación a otro idioma, y es lo que antes comenté sobre ese idioma tan salvatiano que me retrae a mi juventud, a esas palabras de amor que aprendimos de viejos poetas. ¿Cómo transmitir esas sensaciones al español, aunque sea mi lengua materna, ligadas para mí a un idioma en el que las expresé en tiempos?, ¿cómo trasladarte mi amor por María o Rosa si para ti no fue tal sino Ana o Manuel?, ¿qué hacer para que el erizamiento de mi piel sea el de la tuya? Perdonadme, pues, mi torpeza, y leed, aunque entendáis menos de la mitad, el original en catalán, porque veréis que suena como los mismos ángeles.
Tot l´enyor de demà
Ara que estic al llit
malalt,
estic força content.
Demà m´aixecaré potser,
i heus aquí el que m´espera:
Unes places lluentes de claror,
i unes tanques amb flors
sota el sol,
sota la lluna al vespre;
i la noia que porta la llet
que té un capet lleuger
i duu un davantalet
amb unes vores fetes de puntes de coixí,
i una rialla fresca.
I encara aquel vailet que cridará el diari,
i qui puja als tramvies
i els baixa
tot corrent.
I el carter
que si passa i no em deixa cap lletra m´angoixa
perquè no sé el secret
de les altres que porta.
I també l´aeroplà
que em fa aixecar el cap
el mateix que em cridés una veu d´un terrat.
I les dones del barri
matineres
qui travessen de pressa en direcció al mercat
amb sengles cistells grocs,
i retornen
que sobreïxen les cols,
i a vegades la carn
i d´un altre cireres vermelles.
I després l´adroguer,
que treu la torradora del cafè
i comença a rodar la maneta,
i que crida les noies
i els hi diu: Ja ho té tot?
I les noies somriuen
amb un somriure clar,
que és el baume que surt de l´esfera que ell volta.
I tota la quitxalla del veïnat
qui mourà tanta fressa perquè serà dijous
i no anirà a l´escola.
I els cavalls assenyats
i els carreters dormits
sota la vela en punxa
que dansa en el seguir de les roderes.
I el vi que de tants dies no he begut.
I el pa,
posat a taula.
I l´escudella rossa,
fumejant.
I vosaltres amics,
perquè em vindreu a veure
i ens mirarem feliços.
Tot això bé m´espera
si m´aixeco
demà.
Si no em puc aixecar
mai més,
heus aquí el que m´espera:
Vosaltres restareu,
per veure el bo que és tot:
i la Vida
i la Mort.
Toda la nostalgia de mañana
Ahora que estoy en cama
enfermo
me siento muy contento.
Mañana me levantaré quizá,
y he aquí lo que me espera:
Unas plazas brillantes de luz,
y unas cercas con flores
bajo el sol,
bajo la luna, de noche;
y la chica que trae la leche
de cabecita loca con su delantalito
de bordes rematados de encajes,
y con su risa fresca.
Y además aquel chico que voceará el periódico,
que sube a los tranvías
y que se baja
en marcha.
Y el cartero
que me angustia si pasa sin dejarme una carta
porque no sé el secreto
de las otras que lleva.
Y también el avión
que me hará alzar el rostro
tal si desde un terrado me llamara una voz.
Y las mujeres del barrio
madrugadoras,
que cruzan la calle aprisa camino del mercado
con cestos amarillos,
y retornan
que rebosan de coles,
y hasta a veces la carne,
y en alguno las rojas cerezas.
Y después el tendero
que saca la tostadora de café
y empieza a darle vueltas al manubrio,
y que llama a las chicas
y les dice ¿Falta algo?
Y las chicas sonríen
con la clara sonrisa
que es el olor que sale de la esfera que él mueve.
Y todos los chiquillos de mi barrio
que armarán mucho ruido porque ya será jueves
y no irán a la escuela.
Y los caballos dóciles
y los carreteros dormidos
bajo la lona en punta
que danza en el vaivén de las roderas.
Y el vino que hace días no he bebido.
Y el pan,
puesto en la mesa.
Y el cocido amarillo,
humeante.
Y vosotros amigos,
porque vendréis a verme
y nos miraremos, felices.
Todo esto me espera
si me levanto mañana.
Si no me puedo levantar
nunca más,
he aquí lo que me espera:
Vosotros quedaréis,
para ver cómo todo es excelente
y la Vida
y la Muerte.
(Traducción de José Agustín Goytisolo)
Ser mestre d´amor
Ser mestre d´amor
qui no pagaria,
ara que en sóc jo
l´aprenenta em tira.
De dir la lliçó
tota ella s´afina
ja sap tant el cor
que no li cal guia;
amb un sol petó
la lliçó es sabia.
Qui es mestre d´amor
del guany ja pot viure.
Ser maestro de amor
Ser maestro de amor
quién no pagaría
ahora que lo soy yo
la aprendiza me atrae.
En decir la lección
toda ella se esmera
ya el corazón tanto sabe
que no le hace falta guía:
con un solo beso
la lección se sabía
Quien es maestro de amor
del beneficio puede vivir.
(Traducción propia)
És fadrineta i com un sol
És fadrineta i com un sol,
ara als meus braços defallia;
si duu a les celles mort i dol
duu a les pestanyes la metgia.
Si a cada pit porta un robí
em diu l´afany: li robaria.
Ella els guardaba sols per mi,
si ara els volia ara els prenia.
Si l´assentava als meus genolls
era una rosa que s´obria.
Es mocita y como un sol
Es mocita y como un sol,
ya en mis brazos desfallecía;
Si en las cejas lleva muerte y duelo
lleva en las pestañas la medicina.
Si en cada pecho trae un rubí
me dice el deseo: le robaría.
Ella los guardaba sólo para mí,
si ahora los quiero, ahora los tomo.
Si la sentaba en mis rodillas
era una rosa que se abría.
(Traducción propia)
Quin desvetllar-me
Quin desvetllar-me el seu cos tot nu
(era un fanal que em feria la cara:
quan a ciutat plou tot queda com Tu,
nacre lluent de l´una banda a l´altra.)
Ja et sóc fidel com ho és el rat-penat
que viu esclau al voltant de la nitra;
digue´m per què, sota el braç i amagat,
tens un secret com d´ulls negres que em mira.
Dius mon amant, com un desmai d´onada
que el iol l´esquiça sota el ventre moll.
Per aquest breç jo també et diré: amada
però el teu secret, negre negre, em té tot!
Qué despertarme
Qué despertarme su cuerpo desnudo
(era farol que me hería la cara:
cuando en la ciudad llueve queda todo como tú,
nácar brillante de un lado al otro.)
Ya te soy fiel como lo es el murciélago
que vive esclavo en torno al nitral;
dime por qué, bajo el brazo y oculto
tienes un secreto como de ojos negros que me mira.
Dices mi amante, como un desmayo de ola
que la trainera rasga bajo su panza mojada.
Por este canastillo también yo te diré: amada
mas tu secreto, negro, negro, me posee entero.
(Traducción propia)
Visca l´amor
Visca l´amor que m´ha donat l´amiga
fresca i polida com un maig content!
Visca l´amor
l´he cridada i venia
tota era blanca com un glop de llet.
Visca l´amor que ella també es delia:
visca l´amor:
la volia i l´he pres.
Viva el amor
¡Viva el amor que me ha dado la amiga
fresca y pulida como un mayo alegre!
Viva el amor
la he llamado y venía
era tan blanca como la leche.
Viva el amor que ella también deseaba:
viva el amor:
la quería y la tengo.
(Traducción de José Agustín Goytisolo)
Arquer d´amor
Si et veia la sina
veia dos fitons;
oh, deixa´m, amiga,
que provi el meu pols.
Si un pit et sagnava
beuria ta sang;
si et sagnava l´altre,
amb les dues mans.
Obre ben bé els braços
i acluca bé els ulls:
si la carn no es bada
la vida s´esmuny.
Quan sentis ma boca
aguanta l´alè
t´estremiràs tota
i és quan jo et prendré.
Amiga, la vida
és una cançó.
Jo canto ta sina,
arqueret d´amor.
Arquero de amor
Si te veo el seno
veo dos dianas;
ah, déjame, amiga
que pruebe mi pulso.
Si te sangrase un pecho
bebería tu sangre;
si te sangrase el otro,
a dos manos.
Abre bien los brazos
y cierra bien los ojos:
si la carne no se distrae
la vida se escabulle
Cuando sientas mi boca
aguanta la respiración
te estremecerás entera
y será cuando te tome.
Amiga, la vida
es una canción
Yo canto a tus senos,
arquerillo de amor.
(Traducción propia)
Pregária
Quin plan teniu, Senyor,
que feu que hom cregui en Vós
en el dolor només?
Jo us oblido el favor,
pobre mesquí que sóc,
per un bocí de pler.
Si em rabejo en el son
i odio el desconsol
i amo l´oblit pervers,
Vós així m´haveu fet!
Quin plan teniu, Senyor,
si us dec dolor i pler?
Plegaria
¿Qué plan tenéis, Señor,
que hacéis que se crea en Vos
en el dolor nada más?
Yo os excuso el favor,
pobre mezquino que soy,
por un poco de placer.
Si me revuelco en el sueño
y odio el desconsuelo
y amo el olvido perverso
¡Vos así me habéis hecho!
¿Qué plan tenéis, Señor,
si os debo dolor y placer?
(Traducción propia)
Qué vergüenza, qué apuro. Pido mil perdones por mi osadía. Fatuo es atreverse a traducir. ¿Cómo deciros de los sudores al traducir breç por canastillo, cómo explicaros qué horrores he hecho con los verbos? Más me siento truchimán (en la segunda acepción del DRAE) que traductor, porque truchimán evoca el tejemaneje, el truco turbio. Criticadme, despellejadme, si yo supiera hacerlo conmigo mismo, sería capaz de mejorar. Mi consuelo de ruin envidioso es que tampoco, a mi entender, el buen José Agustín se libra de las críticas: convertir las puntes de coixí de Tot l´enyor de demá en simples encajes es pobre, pero ¿qué hacer?; las puntes de coixí son encajes hechos sobre cojín, de bolillos, mas si así les llamamos, la semántica de chascarrillo nos traiciona, y si decimos encajes de randas, suena horrible. Decir blonda o chorrera no es eso. Lo mejor es pasar la soga por la viga y disponer el taburete. Con todo, sí debo apuntar, como buen presuntuoso, que en Visca l´amor, Goytisolo da leche por glop de llet, que es sorbo de leche. Esto me parece criticable: el sorbo es cálido, tiene sabor; la leche, aún no.
No me resisto a traducir la última, publicada póstumamente:
Missenyora la mort,
ha volgut visitar-me
dins les quatre parets de ma cambra
tancada.
Vestia-la una túnica vermella,
i sense soroll d´ossos s´arrossegava
impúdica en son pler.
Missenyora la Mort,
tenia els ulls d´instant.
L´instant que pot occir-me
i pot enamorar-me:
perquè sóc delitós de calenta fretura.
son rostre fit al meu.
Pro jo ja l´esguardava
perquè s´avergonyís de ses passions,
car m´era el patiment per ma obra
d´esperit.
Missenyora la Mort
m´ha fet una ganyota de menyspreu,
i mercè d´esvair-se
de les quatre parets.
Miseñora la muerte,
ha querido visitarme
entre las cuatro paredes de mi habitación
cerrada.
La vestía una túnica bermeja,
y sin ruido de huesos se arrastraba
impúdica en su gusto.
Miseñora la Muerte,
tenía los ojos de instante.
El instante que puede liquidarme
y puede enamorarme:
porque estoy deseoso de caliente carencia.
Su rostro pegado al mío.
Pero yo ya la aguardaba
para que se avergonzase de sus pasiones,
pues me era el sufrimiento por mi obra
de espíritu.
Miseñora la Muerte
me hizo una mueca de desprecio,
y merced de desvanecerse
de las cuatro paredes.
(Traducción propia)
Mi agradecimiento a Albert Catalán por su inestimable ayuda en la traducción de Quin desvetllar-me, y a Eduardo Coronado por el enorme caudal de información que consiguió para mí.