A veces pienso que el amor este,
que conocemos por acá,
es la única ocasión de mística que nos queda a algunos.
Maldito sea, también.
amor encienda lámparas si hubiera
beatrice me desciende
a esos bosques de fronda
tan espesa
que nada importa laberinto a puro cuerpo
dios casi luz casi borde que de amor me sobrepaso
yo tuviera el poema que dijera
hubiera dicho tan excelso y pleno y
marejada
o previsto tan sol en fugándome y creerte
(cuánto es que puedo yo
cuánto pude y apenas fuera
poeta al punto gris orillador poeta
a cuyos perímetros abismos/ y no saberte)
(cuánto se fue de mí con los arroyos
sin ver sin dar sin ser
y no supiera
este místico de amor que se gestaba)
oh la noche es suave al ciego que desciende
a la su más honda espesura
y va cantando