Link de las lunas de María Mora, desde SALADELAS

por Antonio López Medinilla

"Y por allí se pasea una chusma
de hijos de la miseria, inmundos, vigorosos, inextingibles.
Ellos heredarán la tierra.

Ella es el final de la estirpe.
Su aburrimiento es exquisito y excesivo.
Le gustaría que alguien fuese a hablarle,
y casi tiene miedo de que yo
cometa esa indiscrección."

Ezra Pound

[intro]

Desgajan las horas María Mora
La fruta de los siglos
El escenario ha comenzado
A devorar como una planta
Carnívora el asombro de los niños.

Abordo el amanecer con ojos de link de lunas
Buscando en la ironía Maga el rostro que te asemeje
La silueta de tu línea al final del poste telegráfico
Tu escorzo tan escasamente victoriano tan conmovedor
Los personajes de la Comedia recorren ceñudos proféticos
La mirada de los lobos críticos de sí mismos
La liturgia sin el dios que nos visite
Alguien promueve vender miel en los pasillos
Creer que el mundo está habitado por seres vivos y alados
Cosas de poetas sin duda bigotudos y excelsos
La Maga se ocultaba en la cara triste de su luz de luna
No existe la protagonista al paso anónimo de la Obra alargada
El hueco del cajón del silencio en la más alta estantería
Se oficia la telepatía del voyeur
CASÉMONOS con la falda hambruna
Persiste el reflejo y su señal en el lago de tus dejos
Café ultranegro siete segundos al espejo que rompemos que adoramos
Demasiado espeso demasiado pronto si a las 7 oh madrugarás
Nadie conoce de una sonrisa cuando los gatos salvajes
Orinan donde no deben mágicos y divinos
Demasiado pronto demasiado lejos para aplaudirnos
La mezcla se hizo sin alma con cemento y pena de agua
Aún logro en la arena ver tus huellas.

[coro]

Flamígera tu danza del vientre
Cual nova a la salida de la Obra cual nova
En la vereda del engarce y la serpiente
Húmedas las túnicas angélicas
De Hálitos de mundos submarinos
LO que siempre arde
LA que siempre gana cuando pierde
LO que retorna en la piel y en la noche
LA que toma mi voz y pierde la suya
Y el aliento de su Manta parte
p a r t e d e m i s u s u r r o
De los árboles que se desprenden
Si Nadie diera lo que debe
Al Ladrón de tus frutos.