Cinco poemas

por Ricardo Daniel Piña

(33) Cuerpos oscuros II

Su figura restaba amor del espacio.

Admiré su fascinación por el mundo
y su entrega de hijos al castillo destruido del país.

Su ruido de melancolía me bastó siempre
para la belleza
del poema.
Y lejos de las paredes de este mundo,
vine a excusarme por la fugacidad de mi ser
como una hoja suelta.

Parecido a una flor separada de la carne.


(44) (Testamento I)

La escritura del poema
es la noche completa.
El tiempo se hace mucho más largo.
Advierto que son algo más
de diez días de historia
para un verdadero color de metáfora.

Prevengo que son más de diez días para un testamento.


II (Dos)

La dicción perfecta del poema.
La filosofía es como un motín luminoso.
Siempre detrás de un conjunto de ideas.

Estaremos solos para siempre.
No sabremos ni olernos, finalmente.


III (Tres)

Que la poesía estalle
como árboles debajo de la tierra.
La húmeda compostura de los funcionarios.
Demasiada perfección.

Merecemos el castigo por amar los espejos.
Los colores se ausentan y falta la misericordia.


IV (Cuatro)

La sed en mi jaula.
Es peor que aceptar los caminos bifurcados.
Colgado como un enemigo
con la muerte golpeando a la puerta.

El desprecio
puesto de pie
diciéndome que yo existo.