Estos retratos podrían llamarse también "Un montón de mujeres" como dice la canción de Silvio Rodríguez.
Tiempo atrás tenía en mente realizar una serie de pequeños grabados al aguafuerte parodiando los retratos de pintores flamencos, con esos cuellos de puntillas, usando para ello puntillas de papel, de esas que se usan para las tortas. Por esos días había visto de nuevo la película Orlando de Sally Potter y quería vestir a mis personajes con esos trajes maravillosos. Y el primer retrato apócrifo fue el de una mujer, pero luego continué con algunos retratos de hombres. La idea era hacer un hombre para cada mujer. Pero éstas se me impusieron y comenzaron a asaltarme rostros de mujeres. A veces eran unos ojos vistos en el autobús, un peinado. Otras veces soñaba con mujeres de diferentes edades y épocas. Algunas tenían cuellos de puntillas, otras un sombrero, otras solo una mirada que me perseguía durante el día. Entonces dejé de lado el aguafuerte y empecé esta serie con la técnica de la monotipia que es la que mejor me permite expresarme.
Ninguna mujer ha posado para estos retratos, por ello siguen siendo apócrifos. Ellas no existen. O tal vez sí. Quién puede saberlo. Si algún día se cruzan con una de ellas la abrazan de mi parte.
La niña y la luna |
Luz de luna y muchacha |
Muchacha con fondo azul |
Muchacha con sombrero |
Mujer con collar |
Muchachita |
Mujer de la corte |
Mujer en negro |
Mujer en rojo |
Mujer |
Niña de ojos grandes |
Ragazza |
Retrato |
Rostro |
Se trata una técnica de Grabado, de la cual se hace una sola copia. No va al ácido, se trabaja sobre una matriz, hecha sobre chapa de metal o acrílico y queda inutilizada una vez que pasa por el torno y se hace la copia. Es una obra única como un cuadro al óleo o una acuarela, pero es grabado.