intername / no me dejes sola
dice y agarra / furor de la mano
que suelta
mi loca /toda una vida
echando grotescas
raíces al espanto
nunca estuve tan sola /dice /
intername en pabellones solos
de gritos nocturnos
cuando la noche ejerce su marea
vomito
miles de años /sueño
sostenido loco solo
gemido
estrellas frías
por firmamento
amor que traiga amor esas pancartas
su soberbia alegría su amenaza
de avenidas tan anchas y de cantos
árboles al sol en viento danza
amor traiga el amor los fuegos que acostumbra
no la estúpida mesura de los viejos
su intemplanza irrazón su mente huera
su garra hacia el infierno de la noche
su garra juventud su cuerpo templo
si ya no viene amor qué sea que viene
a desolar la sed
de sus caídos
viniera amor con su fin de semana
con sus pájaros sueltos y mañanas
con su entreluz abierta a los relatos
al secreto más duro y tan confianza
viniera amor con sus golpes de furca
a la intemperie atroz y desconsuelos
a banderas tan rotas y presentes
desafiando las muertes y la noche
viniera el tal amor y tan viniera
que echara andar con la canción a cuestas
se olvidara el espanto que recorta
hiciera entre las rocas primaveras
con sábados y lunes y postigos
que abren o desabren sin horarios
con cuerpos que se reptan o se funden
con la vida tan en flor que es su manera
si viniera el amor
si tal viniera
el mejor de los vinos
yo le alzara
- - -
la palabra enlazará la tarde el sol
mi desconcierto y la llanura
que galopa en el magín deshabitada
se atará al instante y ya patética
tratará de salir de aquí
por una ventana que ni veo
a la improbable eternidad
dirá de mí como si bueno como
justificara algún asunto altanerías
o soberbia
trato de ser quien debo ser
aún traicionando y aún
golpeado por traiciones
escribo y desescribo este poema
que ni me juzga o salva /que
me inventa y me borra
verso a verso
y está la tarde de oro y su congoja
mi mirar a lo lejos y el deseo
de unos lejanos frutos que asequibles
y se guarde en palabras
sentimiento
- - -
del árbol se diga de sus frutos
y está bien pues saben y hacen densos
sus sopores el verano pleno
pero también se diga del invierno
y tan solo resistiendo con ramas ateridas
el peso de aires gélidos mortales
de un minuto a otro por horas y días
y noches siniestramente extensas
se diga del arrebato de muerte
con paréntesis cementados
y que también
alguna savia viva persistía
y destilaba
cómo si no entender
la dulzura que se explaya
al regocijo
que lo más vivo
se nutre de su muerte
- - -
los acróbatas siempre simulan
que llegarán
dame tu mano
los árboles
comprenden
la savia que abandonan
en su mecer
suavemente
se despiden
vuelven
- - -
en la boca de la niebla
tira unos pasos
resta un absurdo
un edificio perdido en la altura
la noche sin nadie
con rumbo
más por insistencia
que confianza
los filosos rieles
descargan el amanecer
el cigarrillo
se aferra a su brasa
roja y ninguna