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Camino a Amsterdam, Marzo de 2002
Xavier Dimas
El viaje se retrae a su escondite
de ausencia.
Omitida,
vacilante,
crece en la atmósfera
tu cercanía, mirada
raíl
del viaje,
escasa necesidad
de rumbo.
Cruza el
revisor.
Cruza
un vacío intenso
de kilómetros
la longitud entera de la noche.
Sara duerme
y me roza, abrazada
a un libro.
Se ven paisajes,
vidas de segundo,
latitudes inexactas
para pueblos abandonados,
andenes de existencia triste.
Estoy solo
bajo un cielo parálisis.
La vida
ha alcanzado su nombre.
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