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Dos poemas
Silvia Longoni
DEL FALSO POETA
¿Quién como falsa espada empuña el cálamo
y teje en los cabellos de la musa nidos de sombra
que albergan a la Nada?
Si las voces de Safo, lengua de fina espuma,
del báquico Anacreonte y Arquíloco mordaz
de tumbas fueran vueltas tronarían
a coro con Simónides de Samos
y con Píndaro el joven, resplandor de Agrigento
reclamando la luz para Terpsícore.
Deshabitado el verso,
a dentelladas roto y carcomido,
¿quiénes verán el lirio si no cesa
de encaramarse el lodo entre sus pétalos
Ido soy.
Ya dejo en cruenta mano la lira destemplada
pero han de preguntarse
ciegos del todo y secos como esparto:
¿quién como falsa espada empuña el cálamo
y teje en los cabellos de la musa nidos de sombra
que albergan a la Nada?
SEGUN PARECE
Según parece, vivo.
Ningún sepulcro alberga
sutil mi calavera aparecida.
Es que va muerte adentro
aunque parezca
que la vida se queda
jugando con los huesos.
Según parece, vivo,
por necedad, azar o descontento
de esa muerte ligera que me roza
indiferente y más,
descomedida.
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