
|
|
LIBROS DE ORIENTE Y DEL MEDITERRÁNEO
|
|
Augatora - Sujata Bhatt Traducción de Clara Janés
|
Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2003
|
LA
AUTORA
Sujata Bhatt, nació
en Ahmedabad, India, en 1956, pero se graduó en el Taller de Escritores
de la Universidad de Iowa y ahora vive en Alemania con su marido y su
hija, tras haber trabajado en Estados Unidos y en Canadá, donde fue
Escritora visitante en la Universidad de Victoria, en la Columbia Británica.
En su lengua por adopción, el inglés, ha escrito sus libros y, entre
ellos, Brunizen,que obtuvo
los premios Alice Hunt Bartlett y Comonwealth de poesía (1988), Monkey
Shadows (1991), The stinking rose
(1995), la
antología Point
No point(1997) y Augatora(2000).
|
Ha sido traducida a más
de 12 lenguas y ha recibido el Cholmondeley Award (1991) y el Premio Tratti de
Italia (2000). Esta es la primera vez que su obra se vierte al español.
EL LIBRO
La
palabra
Augatora remite a ojo, agujero, apertura, puerta y, a través del
ojo, el agujero, la apertura, la puerta del poema llega a nosotros el mundo de
Sujata Bhatt. La puerta está abierta, el agujero da paso al viento de la
historia, el ojo es un ojo complejo, que remite a la irisación y a la unidad
en la multiplicidad, como el que ostenta el pavo real en sus plumas, que nos
lanza al giro tornasolado, la rueda de colores…
[…]
Se trata de un mundo donde reina el asombro de la mirada pura, un mundo de lo
inusitado, de ardillas persiguiéndose, de un hombre recogiendo una serpiente,
a la que ha dado muerte, en un frasco para que la estudien sus alumnos, de un
elefante que habla con su dueño, Aníbal, de una niña muerta por aborto, que
reclama la atención de su madre, de un hombre que asalta a una mujer por la
calle con la pretensión de comprarle el pelo para hacer pelucas, del consejo
de dejarse morder por determinada serpiente de agua para cazarla […]; un
mundo que nos indica liberación del peso a través de la sorpresa y el humor,
es decir, agilidad al realizar la pirueta en esa danza, sutileza del gesto,
sutileza que nos descubre la del espíritu y una gran sensibilidad. Cuanto sea
primigenio tiene las de ganar, por ello Augatora produce
el efecto de un bosque, de aire puro y renovador. Por ello, aunque “la
tierra natal está siempre verde./ La tierra natal son hermosas palabras”,
Jane le dice a Tarzán: “con tu modo de hablar/ me has sometido […]/ has
modificado mi modo de mirar los árboles”, es decir, mi ojo y mi puerta,
porque ese lenguaje que “se obtiene” “donde se toma”, de hecho, está
en todo, y es el modo de mirar el que luego se transformará en expresión, en
escritura. Y dado que todo es danza hay que estar siempre dispuesto a la
renovación -“las palabras que conozco/ ya no me sirven”, dice también
Jane a Tarzán -y fundamentalmente a la renovación causada por el amor, capaz
de modificar incluso “la piel que duerme en el lenguaje”
Clara Janés (del prólogo)

Sujata Bhatt
LOS POEMAS
EL VIRÓLOGO
para mi padre
A los diecisiete años llegó a Benarés
para estudiar medicina Ayurvédica.
Lo primero que hizo fue bañarse en el Ganges
cumpliendo los deseos de su madre -
Después se sintió sucio
volvió a su habitación
y al punto se dio otro baño.
Aquella tarde escribió una carta
a su madre - decepcionado
de que meter el pie en el sagrado río
no le hubiera hecho sentir más puro.
Tenía que haber algo más - no había duda.

HABLA EL CAZADOR DE SERPIENTES
para Nachi
El mejor modo de cazar
una serpiente nórdica de agua
es arrinconarla en un lago y dejar
que te muerda el brazo - lo sujetara fuertemente
manteniendo su agarre
incluso si levantas el brazo
y lo sacas del agua-
Por supuesto, duele -
Esta serpiente tiene una cabeza ancha
una enorme mandíbula, una boca dotada
de seis hileras de dientes curvos -
Y se defenderá -
Pero entonces la tienes -
hay procedimientos
para calmarla.
Después de todo, no es venenosa
Nerodia sipedon -
Es tímida, elusiva
y sólo ataca
cuando se le hace frente.
Después, yo siempre la dejo ir -
cuando mis estudiantes ya la han mirado,
la han observado mirándola fijamente durante meses,
tomando notas-
La suelto en los bosques.
Es tan rápida -un súbito rayo
de energía -un destello negro
precipitándose como una flecha fuera de mis manos.

JANE A TARZÁN
¿Por qué dije que tenía que partir?
Por qué me voy
si sé
que cuando recibas esta carta
habré regresado.
Has cambiado ya
mi lenguaje, mi sueño -
Al principio
pensé que te enseñaría
inglés - te devolvería
lo que has perdido.
Pero has cambiado los sonidos
que escucho,
los sonidos que quiero conservar
junto a mí.
Has cambiado ya
mi dormir.
Has cambiado la oscuridad
en el interior de mis sueños.
Has cambiado ya mis párpados,
mis oídos, la nuca de mi cuello -
mi modo de levantar la cabeza para escuchar.
Cazador, seductor, más que eso
eres - con tu rudo hablar
me has sometido.
Con tu rudo hablar has modificado
mi modo de mirar los árboles
de coger una piedra -
los frutos que como.
El sol es tan blanco al mediodía -
blanco como las cicatrices que cruzan tus brazos.
Sé como esperar
la oscuridad en el interior
del bostezo del tigre.
La tierra natal esta siempre verde.
La tierra natal son hermosas palabras
para ejercitar tu bostezo.
Has cambiado ya
la piel sobre mis muslos,
mis caderas - los huesos de debajo
de mi cara. Has cambiado ya
mi sueño, mi lenguaje, mi boca,
mi modo de devolverte el beso.
Has cambiado mi hambre, par
la has hecho a la tuya.
Todavía nos acechamos el uno al otro
recelosos de nuestras necesidades - recelosos
de nuestros significados -
las palabras que conozco
no me sirven.
Todas mis células se abrieron volando
con tu amor. Me dolían las piernas
casi entumecidas
pero en latido de tanto movimiento.
Plumas, piel, garras,
de esto carecemos.
Astas, pezuñas -
piel que ha sido lamida
y lamida hasta quedar limpia -
Pero tú puedes improvisar -
Tú con tu rudo discurso -
Cazador
has cambiado mi olor
y mi sudor y sí,
mi piel que duerme en el lenguaje.
Todas mis células se abrieron volando
con tu amor. Arde
y hiede tan bien -
estoy desmayada - es este
dolor sin fin que ansío, su
sujetante rizo -
las imposibles posturas
a las que me empujas.
Cheeta, león, mono, serpiente -
¿Quién sois? ¿Qué sabéis?
¿Cómo pudisteis - cómo pudisteis
cambiar mi lenguaje, mi sueño?
¿Cómo pudisteis hacerme desear
cambiarme a mí misma de tal modo?
Cheeta, león, mono, serpiente -
os conozco.
Sois míos.
Estáis entre mis pies,
entre mis manos. Habéis palpado
mi cráneo -
me habéis tomado
toda.
Y el músculo que quiero
es vuestro corazón -
|