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Música Barroca y Jazz
Lorenzo Juan Llabrés

 

 

EL MISERERE DE ALLEGRI VISTO POR UN AMANTE DEL JAZZ

Es sabido que en la música Barroca, y sobre todo en los conciertos, lo habitual era dejar líneas abiertas a los instrumentos solistas para que improvisaran libremente sobre unas pautas. Es una pena que eso se perdiera, porque en los conciertos barrocos, tal como se suelen oír hoy en día, la parte "improvisada" de los solistas se interpreta siempre de la misma manera, siguiendo una o más transcripciones "famosas". Algo así como si los futuros músicos de jazz de finales del siglo XXI interpretaran los solos de jazz según transcripciones de solos famosos de Parker o Gillespie, por citar algún ejemplo.

Si queréis ver un claro ejemplo de lo que digo, oíd (vale la pena su adquisición) un disco del que os hablo a continuación.

Probablemente todos hayáis oído hablar, y quizás tengáis, alguna versión del Miserere a 9 voces de Allegri, obra que está en la leyenda de la historia de la música a partir del Barroco. Probablemente mucho de lo que se cuenta de ella forma parte de la leyenda.

La música de la que hablo la compuso Gregorio Allegri (1582-1652) en el siglo XVII para que se interpretara en el Vaticano. El Miserere es uno de los salmos que se cantaba en el Oficio de Tinieblas de la Semana Santa. Se le llama Oficio de Tinieblas porque, en señal de duelo, a lo largo de los rezos, se iban apagando poco a poco, de una en una, todas las velas del presbiterio hasta quedar el recinto sagrado completamente a oscuras. En ese momento (yo lo he vivido y lo puedo atestiguar) todo el personal que asistía a la ceremonia golpeaba repetidamente con el libro del oficio en el banco para reflejar el terremoto que, según San Mateo (Mateo 27,51), se desencadenó al morir Jesús.

El Miserere de Allegri, como era habitual hacerlo entonces, se basaba en la monodia gregoriana, pero armonizándolo, convirtiéndolo en polifonía, lo que se llama falso-bordone. La versión de Allegri alterna tres formas para el versículo, una, la salmodia gregoriana y las otras dos, a cuatro y cinco voces respectivamente.

La novedad es que, pronto, en el Vaticano (¿quizás ya muerto Allegri?) se dejó libertad a los solistas para que, en las versiones polifónicas, improvisaran según su propio gusto y sabiduría. Las voces solistas de la época eran castrados sopranos, altos masculinos, barítonos y bajos. ¿No os recuerda la sección de viento de una big band?

De todas formas, ya en el siglo XVIII se interpretaba el Miserere de Allegri de una forma muy distinta a como se hizo en el XVII. Los solistas fueron perdiendo su capacidad de improvisación, y, tal como se conoce hoy en día, la improvisación se ha convertido en una línea bellísima reservada al soprano que, en la actualidad suele interpretar un niño.

Se suele contar que el Vaticano se convirtió en propietario "monopolista" de la obra. Estaba terminantemente prohibido el pirateo. No existían copias de la obra y, para oírla, muchos músicos viajaban a Roma para poderla oír el Viernes Santo. Esta bellísima obra debe mucho de su encanto a las condiciones acústicas. Allegri crea el efecto sonoro a base de disonancias, causadas por una serie de suspensiones, y por florituras sobre una línea vocal simple que lleva el soprano hasta alcanzar un do agudo. Y cuentan que ese monopolio acabó el día que un Mozart todavía niño o adolescente asistió con su padre, don Leopoldo, a la audición. En cuanto salió a la calle, transcribió la obra íntegra. El pequeño Wolfgang Amadeo no necesitó grabadora... Lo que no cuenta es si luego vendieron en la calle copias de la partitura...

Las versiones más conocidas y famosas son, quizás las interpretadas por voces anglosajonas, muy bellas, pero para nosotros quizás algo frías.

Yo os recomiendo vivamente el disco Allegri / Miserere - Messe - Motets / A Sei Voci (11/1993) / Astrée Auvidis E 8524: Este disco interesantísimo se caracteriza, para empezar, por darnos una versión mucho más mediterránea de la obra. Y lo más interesante, nos ofrece dos versiones distintas del Miserere. El disco empieza con una armonización "barroca" que nos da una aproximación de lo que podía ser una audición del Miserere en el siglo XVII, en el que todos los solistas improvisan y acaba (track 12) con la versión "clásica", tal como se suele interpretar hoy día, en que las florituras se dejan para la voz soprano.

Otras versiones, ya "clásicas" son: - Choir of King's College, Cambridge (Roy Goodman, treble) / dir.: Sir David Willcocks (03/1963) / Decca 421147-2: Versión clásica, un poco antigua, pero vale la pena oir a Roy Goodman, que por cierto, en la actualidad es violinista y director especializado en Barroco.

The Tallis Scholars (Alison Stamp, treble) / dir.: Peter Phillips (1980) / Gimell CDGIM 339: Quizás la versión más famosa, con un sonido límpido y perfecto, muy inglés. Addenda: Ya que el motivo lejano de esta disertación era los puntos comunes entre polifonía y jazz, no está mal recordar los proyectos discutidos, pero interesantes de Jan Garbarek con The Hilliard Ensemble, en los que, sin duda, el saxo de Garbarek tejiendo hilos sonoros en el entramado de las voces, recuerda mucho lo que he comentado del Miserere.

 

Nuestro agradecimiento a www.tomajazz.com



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