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de Mariposas y Falenas
Annelisa Addolorato


 

 

 

Annelisa Addolorato (Lodi, 1975). Escribe desde que aprendió a escribir. A los 13 años, con un poema sobre el tema de la escritura, Obliqui (Oblícuos), gana un concurso de su ciudad natal. Estudia la carrera de Filosofía en la Universidad de Milán, licenciándose con el trabajo sobre Octavio Paz, La parola danzante (La palabra danzante), que obtuvo el Premio Santinelli y que inmediatamente utilizaron como libro de texto algunas universidades. Ha colaborado en revistas como Linea d’ombra (Línea de sombra), Materiali d’estetica (Materiales de estética), Quaderni di letterature iberiche e iberoamericane (Cuadernos de literatura ibérica e iberoamericana) y Arte Estética.


de MARIPOSAS Y FALENAS


TEMPLO ÁMBAR

                a Adriana Veyrat


Cuerdas de

sombra

lisa

prenden

el escenario

del vacío





TERNARIO

Anímame

como si

todavía estuviera

diluída

en el cielo

en nubes

de cera

Busca

la mañana

entre tus heridas

de hielo

encendido

sobre el ara

de Ares

Llévame

el velo

todavía blanco

de estrellas

Después de la guerra

Volveremos a coserlo





EUFORBIA

Albas

anudadas

a tus tobillos

sutiles

como tallos

distantes

como truenos



Tú, dragón

insolente

Ries- Lejana

Te deslizas fuera de la azucena

que has

arrancado

de mis sueños

con mordisco

de tigre





Alas

descendentes

protegen

el bosque

En los oídos

el mar

de piedra

repite

su

nenia





Nieves

y arenas

de luz

Entre las cimas

retorcidas

del furor

jugaban

las niñas

del presente

Saltando

de roca

en roca

se lanzaban

para abrazar

el río

Acróbatas





Quiero helor

negro

¡Sol, vuelve a tu cáscara

sembrada

fuera de casa!

Ya no sirves a Ícaro





Playa

Desnuda y roja

desierta

y pálida

de vuestro silencio

Arena

de los nombres

sin cuna





Nos hemos encallado

entre los brazos

de la luna

Moviendo

las dudas

llenas de espinas





Besar

la piel

del viento

provoca

el brotar

de las dunas

Hierba

en medio

de los filtros

de las imágenes





Una sombra helada

sube

se ahoga

abre el portal a los santos

entra

escupe y se diluye



Una sombra helada

mira el vuelo

de las cigüeñas

pierde el equilibrio

y se vuelve ala



Una sombra helada

susurra a su amor

lejano

lejano

Una flor se abre

lejana

lejana



Una sombra helada

opera al gato negro

a corazón abierto

y un nuevo rojo

gato baja

las escaleras

maullando



Una sombra helada

no conoce

el destellar

azul

de los cometas

rompe el márgen

y resbala

en el campo

soleado de trigo

Estridente aprende a cantar

Un bastón liso

la acompaña

Gotas de sombra cubren el campo

Sombras sedientas bailan

junto al río

El agua ha llegado a la rama

más alta que el cielo

Casas de barro

se deslizan

Síntomas de alergia al viento





Muerde

tu brazo

de cera

los labios

arderán

de envidia





Gemido

de un nada

ancestral

ligado

al muro

de la eternidad

con cabellos

de centauros

perdidos





TEATRENEU

            A Jesse Davis



Cara

alas de mariposa

entre el sonido

como en el corazón

de niebla

del girasol

En el aire

semillas de luz

brotes de cielo

Abiertas

cáscaras

de estrellas

a punto de

explotar

en el abrazo

Otra vez



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