Johannes Bobrowski / PAÍS DE SOMBRAS RÍOS (Tres poemas)
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Para expresar su pensamiento de altura metafísica, Rilke buscó una forma que rompiera los moldes tradicionales acercándose a lo que Rodin o Cezan hicieran en escultura y pintura. Su contemporáneo Georg Trakl con fuertes pinceladas expresionistas expuso más una atmósfera y un sentir que conceptos abstractos. Estos dos hitos poéticos en lengua alemana plantean la expectativa: ¿quién dará el paso siguiente? Indudablemente ese paso lo dio Johannes Bobrowski. Con sobriedad, fuerza y gran naturalidad, Bobrowski llega a unas innovaciones formales aún más arriesgadas que las de sus predecesores, y en ese cauce emociones y pensamientos son ante todo elementos constitutivos del hombre. Y el hombre está inserto en la historia y en el mundo. Mundo, hombre y devenir forman un todo expresable sólo fragmentariamente ya que cada ser es sólo una parte, pero una parte que no se desparrama. Por ello intensidad es la palabra que puede definir su poesía, intensidad y belleza que a pesar de los escollos, los mismos de la vida, nos arrastra.
Clara Janés
LLANURA
Lago.
El lago.
Hundidas
las orillas. Bajo la nube
la grulla. Blancos brillan
los milenios de los pueblos
de pastores. Con el viento
subí monte arriba.
Aquí viviré. Un cazador
era yo pero me venció
la hierba.
Enséñame a hablar, hierba,
enséñame a estar muerto y a escuchar,
largamente, y a hablar, piedra,
enséñame a permanecer, agua,
y por mí, viento, no preguntes.
DE LAS CORRIENTES
Ce n’était pas assez que de tant de mers,
ce n’était pas assez que tant des terres
eussent dispersé la course de nos ans.
ce n’était pas assez que tant des terres
eussent dispersé la course de nos ans.
Saint John Perse
De las corrientes
del mar venido, ido
a través de dientes y garras, oleaje,
costas, esos bosques de tembloroso aire-,
en pie está con arrugada piel
la alta llanura, marronosa
con fisuras, precipicios –aquí
una nube es el tiempo,
grande, que asciende
al cielo y bebe aires puros,
respira
las lluvias de la luz.
Isla siempre, lo sabes,
más allá de las aguas, más allá
de la lejanía, allí naciste,
titubeante, allí naciste
en una época que era un ave
con plumas de innumerables
colores entre
ocre y rosa,
era un ave, lo sabes.
Pero tú llegaste ante la llanura,
fuiste montaña arriba,
tras los portadores, te pusiste
ante el sueño, ante la llanura
que despertó bajo blancos
párpados al canto de un verde
animal morador
de bosques en vuelo, que no conoce
sus alas.
Vive
allí, tus ojos atisban
el mar, una corriente,
blanca, aún cuando oscurece,
blanca, sin vehemencia, reposando
muy cerca del corazón,
hablando, tinieblas, de
voces las velas, sostenidas
por hombres vestidos de plumas,
de mechones rojos, al atardecer,
bajo el viento.
RUTAS DE PÁJAROS 1957
I
Dormí en la lluvia,
en los juncos llenos de lluvia desperté.
Antes de que caigan las hojas veo la luna cercana,
oigo el grito de las aves migratorias,
que hace temblar el aire, el blanco
grito, que destroza el aire.
Rápida y atenta
como los lobos husmeando,
hermana, ¡escucha! Wäinemöinen1
canta a través del viento,
lanza el ala de nieve
sobre tu hombro, avanzamos
aleteando en el viento de los cantos-
II
pero solo bajo grandes
cielos, desiertas
calles de emplumados
ejércitos, que han pasado-
durmiendo sobre los vientos
se desplazaron, un nuevo
sol llameó, el incendio
saltó, ardieron
en el árbol ceniciento.
Allí echaron a volar
también nuestras canciones.
Hermana, tus manos
se destiñen, me sigues durmiendo en la oscuridad
-¿cuándo podré cantar
el miedo de los pájaros?
1Héroe de la epopeya nacional finesa Kalevala.
País de sombras ríos. Johannes Bobrowski. Traducción de Clara y Alfonsina Janés. (Ediciones Linteo, Orense 2008)
