Ensayo

Ésta es la sección que hizo que Adamar dejara huella fuera de su propio círculo.
Una revista pequeña citada como fuente
Los ensayos de Adamar fueron citados como bibliografía en artículos enciclopédicos sobre figuras de primer orden de la literatura del siglo XX. Ensayos publicados en esta sección aparecen referenciados —en castellano y en inglés— en la documentación sobre Nicanor Parra, el poeta chileno de la antipoesía, y sobre Georges Perec, el novelista francés del Oulipo. En ambos casos, quien redactó aquellas entradas encontró en una revista electrónica española sin respaldo institucional un texto lo bastante sólido como para citarlo junto a la bibliografía académica.
Conviene medir lo que eso significa. Una revista literaria pequeña puede aspirar a que la lean sus colaboradores y unos cuantos lectores fieles. Que su ensayo acabe funcionando como fuente de consulta para desconocidos que buscan información sobre un poeta chileno o un novelista francés es otro orden de cosas: es haber producido conocimiento, no sólo haberlo hecho circular.
Qué clase de ensayo era
El ensayo de Adamar no era académico. No llevaba resumen, ni palabras clave, ni aparato crítico exhaustivo, ni pasaba por revisión por pares. Tampoco era divulgación: no explicaba lo conocido a quien no lo conociera. Era ensayo en el sentido más antiguo y más exigente del término, el que la tradición española comparte con la francesa: un texto en el que alguien piensa por escrito sobre un asunto que le importa, y en el que la calidad del pensamiento y la de la prosa se juzgan juntas.
Los títulos de los números 13 a 24 dibujan bien el campo: El exilio de papel, La novela histórica inglesa, Desigual lo profundo, Poesía china, La crítica, ensayos sobre literatura gótica, sobre ecos cervantinos en un poema de Cernuda, sobre poetas que se negaron a morir. Hay filología, hay historia literaria y hay pensamiento sobre la propia práctica de escribir.
La frontera con la filosofía
La sección cruzaba con naturalidad hacia el pensamiento. El sumario del último número, el 40, es la mejor prueba: Juan Eduardo Cirlot, Gaston Bachelard, Marguerite Yourcenar y E. M. Cioran conviviendo en la misma entrega. No son cuatro autores de una escuela común. Son cuatro maneras de entender que el ensayo es una forma literaria antes que un género disciplinar.
Esa vecindad explica que los ensayos sobre poesía publicados aquí resultaran citables. Un texto que trata un poema como objeto de pensamiento —y no como pretexto para una nota biográfica— envejece mejor y sirve a más gente. Es también la razón por la que la sección atrajo a colaboradores del ámbito filosófico hispanoamericano, que encontraron en Adamar un lugar donde publicar sin las restricciones de formato del artículo académico.
Extensión y ritmo
Dos o tres ensayos por número. Menos piezas que en poesía o narrativa, y más largas. Era la sección de lectura lenta de la revista, la que exigía sentarse.
Esa proporción responde a algo más que a una preferencia. Un ensayo sólido cuesta meses; un poema puede llegar cuando llega. Una revista que publica dos ensayos por número está aceptando que su calendario dependa de trabajos que no se pueden apresurar, y que a veces habrá que esperar.
Los ensayos
Los ensayos de la sección no se reproducen aquí: pertenecen a quienes los escribieron y no es la revista quien puede volver a publicarlos.
El índice completo de los ensayos publicados entre los números 13 y 24 —autor y título de cada uno— está en la sección de números anteriores, y el del número 40 en la página de la IV época.
Para seguir leyendo
El repertorio Filosofía en español documenta con detalle la tradición del pensamiento en lengua española en la que muchos de estos ensayos se inscribían, y su averiguador permite rastrear autores y publicaciones del mismo campo. Para el terreno estrictamente literario, el Centro Virtual Cervantes mantiene monografías de acceso libre sobre las literaturas españolas e hispanoamericanas.